En una entrevista con RCC Radio, el diputado Edgar Olmedo analizó los alcances de la media sanción otorgada al proyecto de reforma de la Caja Fiscal. El parlamentario fue tajante al señalar que la medida, aunque impopular, busca evitar una «sangría» financiera que el año pasado representó un déficit de 380 millones de dólares para el Tesoro Nacional.
A pesar de su voto a favor, Olmedo fue autocrítico con el texto despachado por la Cámara Baja. Señaló una contradicción técnica en las modalidades de jubilación para el sector público:
Jubilación Ordinaria: Requiere 57 años de edad y 25 años de aporte.
Jubilación Extraordinaria: En la versión actual, exige 55 años de edad pero 30 años de aporte.
«Hay una incongruencia clara. No es justo que para jubilarse antes se exijan más años de aporte que en la ordinaria. Esto debe ser subsanado en el Senado, reduciendo el aporte de la extraordinaria a 25 años», explicó el diputado.
EL FIN DE LAS «ASIMETRÍAS» Y BENEFICIOS PRIVILEGIADOS
Olmedo destacó que la reforma busca universalizar las reglas, eliminando leyes independientes que «bastardearon» el sistema jubilatorio. Mencionó que sectores como el Magisterio y las Fuerzas Públicas (Policía y Militares) finalmente tendrán edades mínimas, terminando con situaciones donde algunos podían retirarse con solo 10 años de servicio.
Sobre las Fuerzas Públicas, aclaró que la nueva ley busca frenar la carga que supone la equiparación salarial automática entre activos y retirados, una de las mayores presiones para la caja.
¿QUÉ PASA CON LA CAJA PARLAMENTARIA?
Ante las críticas ciudadanas sobre un presunto «blindaje», Olmedo aclaró los ajustes realizados a su propio sector:
Aumento de aportes: Los legisladores pasarán de aportar el 22% al 24% de su salario.
Recorte a pensiones: El beneficio para viudos/as se redujo del 60% al 25% del haber jubilatorio.
Devolución de aportes: Se redujo del 95% al 85%, dejando un 10% para capitalizar la caja.
Autosustentabilidad: Aseguró que la caja parlamentaria no recibe subsidios del Estado y se retroalimenta con sus propios recursos.
UN MENSAJE DE TRANQUILIDAD PARA JUBILADOS ACTUALES
El legislador enfatizó que la ley no es retroactiva. «Quienes ya están jubilados o adquieran el derecho hasta el 31 de diciembre de 2026 no se verán afectados. Sus derechos están adquiridos», garantizó. La nueva normativa, de ser sancionada y promulgada, entraría en vigor recién el 1 de enero de 2027. «Es una utopía pensar que la caja será 100% autosustentable para siempre, pero con estos ajustes le damos un respiro de al menos una o dos décadas», concluyó Olmedo.














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