La fecha fue establecida por las Naciones Unidas en 2011 y se conmemora cada 21 de marzo en alusión a la trisomía del cromosoma 21, característica genética del síndrome de Down. “Es un día para celebrar la vida y para recordar que estas personas deben tener las mismas oportunidades en educación, trabajo, deporte y recreación”, expresó Paredes.
El especialista recordó que décadas atrás predominaba una visión excluyente, donde muchas familias ocultaban a sus hijos por prejuicios sociales o desinformación. Sin embargo, resaltó que desde los años 80 se ha producido un cambio progresivo hacia un enfoque basado en derechos humanos.

Hoy, aunque la inclusión educativa y social ha avanzado, aún persisten barreras culturales y estructurales. “Cada vez son menos, pero todavía existen sectores que no comprenden plenamente la inclusión”, advirtió.
ACOMPAÑAMIENTO A LAS FAMILIAS
Paredes también se refirió al impacto que genera el diagnóstico en los padres, especialmente cuando se trata del primer contacto con el mundo de la discapacidad. “Es normal que haya miedo. Pero ese niño no es una carga ni una cruz; es una persona que viene a la familia y a la que hay que acompañar y potenciar. Ellos devuelven con creces, con logros y un amor incondicional”, afirmó.
Desde la asociación, el acompañamiento se basa en el intercambio de experiencias entre familias, la orientación en estimulación temprana y el apoyo en procesos educativos y sociales.
EDUCACIÓN E INCLUSIÓN LABORAL, CLAVES PENDIENTES
El titular de ASSY Down enfatizó que la educación sigue siendo uno de los principales desafíos. Si bien existen avances institucionales, insistió en la necesidad de seguir capacitando a docentes en educación inclusiva.
Asimismo, destacó los programas de inserción laboral que ya permiten a jóvenes con síndrome de Down desempeñarse en instituciones públicas y privadas, e incluso contribuir económicamente a sus familias. “La inclusión no puede ser solo educativa o laboral, debe ser una forma de vida”, subrayó.
LENGUAJE Y OPORTUNIDADES: EL ROL DE LA SOCIEDAD
Paredes hizo un llamado a erradicar términos discriminatorios y a promover una mirada respetuosa. “Hay que reconocer su condición de personas y darles la oportunidad de demostrar sus capacidades”, indicó.
Además, señaló que la convivencia desde la infancia genera un cambio cultural: “Los niños que comparten con compañeros con discapacidad crecen con una visión más humana e inclusiva”.
ACTIVIDADES PARA CONMEMORAR LA FECHA
Como parte de la jornada, la asociación realizará actividades abiertas al público en su sede, ubicada en el barrio San Cristóbal de Asunción. El programa incluye exhibiciones de patinaje artístico, actividades recreativas, clases de zumba y espacios de integración familiar.
La invitación está dirigida especialmente a familias con hijos con síndrome de Down, pero también a toda la ciudadanía interesada en acompañar y visibilizar la causa.