En una extensa conferencia de prensa, Sosa explicó que el evento se inició a las 15:20 horas en la subestación de Yguazú, departamento de Alto Paraná, cuando se produjo el desprendimiento de un conductor en la llegada de una de las dos líneas de transmisión de 500 kV que parten de Itaipú Binacional hacia esa estación.
Ese desprendimiento provocó la actuación automática y correcta de los sistemas de protección, dejando fuera de servicio ambas líneas de 500 kV que conectan Itaipú con Yguazú. A partir de allí se generó una secuencia técnica que derivó en la separación de los sistemas eléctricos que alimentan al país desde Itaipú y desde Yacyretá.
EFECTO EN CASCADA Y ALCANCE NACIONAL
La separación de los sistemas produjo una sobretensión instantánea que activó nuevas protecciones en la subestación margen derecha de Itaipú, lo que obligó a abrir todas las líneas que abastecen al sistema paraguayo desde esa central hidroeléctrica.
Como consecuencia, el 90% del territorio nacional quedó temporalmente sin suministro eléctrico. Las zonas más afectadas fueron el sistema metropolitano de Asunción, el sistema este, norte y centro del país. El sistema sur, en cambio, logró mantenerse en servicio al continuar alimentado desde Yacyretá.
Sosa subrayó que toda la lógica de protección funcionó conforme a los protocolos establecidos. “Las protecciones actuaron correctamente”, reiteró, señalando que el objetivo de estos mecanismos es precisamente evitar daños mayores en las instalaciones y preservar la estabilidad del sistema.
DEMANDA POR DEBAJO DEL RÉCORD
Uno de los puntos centrales de la conferencia fue la aclaración de que el apagón no estuvo relacionado con el alto consumo por las elevadas temperaturas. Al momento del evento, la demanda instantánea era de 5.317 megavatios, cifra que se encontraba 434 megavatios por debajo del máximo histórico de 5.752 MW registrado el 26 de enero de este año.
“Podemos concluir que el evento ocurrido no fue por sobrecarga”, afirmó el titular de la ANDE, descartando así que el sistema haya colapsado por exceso de consumo en medio de jornadas con sensación térmica cercana a los 48 grados.
INVESTIGACIÓN SOBRE EL DESPRENDIMIENTO
Respecto a la causa puntual del desprendimiento del conductor, Sosa explicó que se trató de una cuestión mecánica cuya causa exacta será determinada tras una evaluación técnica detallada.
Si bien reconoció que en la zona se registró un ventarrón al momento del incidente —incluso dijo haber conversado con el intendente local para recabar datos— aclaró que no se puede confirmar que ese haya sido el motivo. “Podría ser eso u otros factores. Vamos a evaluar con tranquilidad”, señaló.
También descartó que se trate de una infraestructura “sensible” o débil, y afirmó que se analizará la actuación de las protecciones y la secuencia completa del evento para introducir eventuales ajustes si fueran necesarios.
RESTABLECIMIENTO PROGRESIVO
La normalización del servicio comenzó 30 minutos después del incidente, a las 15:50, desde las subestaciones de San Antonio y Villa Elisa, alimentadas desde Yacyretá. A las 16:15 se inició la reposición desde Itaipú, con la energización de líneas de 220 kV. Cinco minutos después, a las 16:20, entró en servicio la línea de 500 kV Itaipú–Villa Hayes, hecho clave para la recuperación del sistema metropolitano y otras áreas afectadas.
Finalmente, a las 18:13 horas se energizó la última subestación pendiente, San Lorenzo, con lo que se alcanzó el 100% de reposición del servicio eléctrico a nivel nacional.
El presidente de la ANDE destacó que no se registraron averías en las instalaciones de Itaipú y que los protocolos de verificación y energización se ejecutaron conforme a los procedimientos establecidos.
CRECIMIENTO ACELERADO Y DESAFÍOS ESTRUCTURALES
Más allá del evento puntual, Sosa reconoció que el sistema eléctrico paraguayo enfrenta el desafío de acompañar un crecimiento sostenido y acelerado del consumo. En los últimos dos años, la demanda aumentó un 30%, lo que obliga a ampliar la infraestructura de transmisión y distribución. “Si el consumo crece 10% anual, nosotros también debemos crecer 10% en infraestructura eléctrica”, explicó, comparando la situación con una vivienda que incorpora más equipos de alto consumo y necesita adecuar su instalación interna.
Admitió que todavía falta inversión para alcanzar el nivel de calidad de servicio que la ciudadanía demanda, especialmente en épocas de verano, cuando el sistema es sometido a mayores exigencias.
INVERSIONES EN MARCHA Y REDUNDANCIA
Sosa recordó que en 2024 la ANDE ejecutó inversiones por más de 349 millones de dólares, cifra récord para la institución, y que este año está previsto invertir otros 350 millones.
Entre las obras estratégicas mencionó la segunda línea de transmisión de 500 kV entre Yguazú y Valenzuela, actualmente en ejecución. Esta obra permitirá contar con redundancia en el sistema de alta tensión, algo que hoy no existe plenamente.
Actualmente, si la línea de 500 kV que conecta Itaipú con Villa Hayes queda fuera de servicio, no existe otra línea de respaldo equivalente. La futura conexión Yguazú–Valenzuela busca precisamente dotar al sistema de mayor resiliencia y capacidad de respuesta ante contingencias.
También destacó la subestación Valenzuela de 500 kV, inaugurada el año pasado, con una capacidad de 1.400 megavatios, que hoy ya abastece gran parte del sistema metropolitano.
ENERGÍA PARA EL DESARROLLO
Consultado sobre la promoción del Paraguay como destino para industrias electro intensivas y centros de datos, el titular de la ANDE defendió la estrategia oficial de posicionar al país como proveedor de energía limpia y abundante.
Sostuvo que Paraguay es uno de los pocos países de la región que aún dispone de energía suficiente para nuevas inversiones de gran escala. No obstante, advirtió que el aumento sostenido de la demanda exige incorporar nuevas fuentes de generación para garantizar la disponibilidad a largo plazo.
En ese sentido, informó que está en proceso de reglamentación la Ley 7599 y que existen iniciativas privadas en evaluación por unos 1.650 megavatios de potencia adicional.
“El Paraguay necesita disponibilidad energética para crecer, pero ese crecimiento debe ir acompañado de planificación e inversión constante”, concluyó Sosa, insistiendo en que el apagón fue un evento fortuito y no consecuencia de falta de capacidad del sistema ante la alta demanda.













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