La ciberseguridad en Paraguay atraviesa una etapa crítica. La evolución de las amenazas digitales ha desplazado a los ataques de aficionados para dar paso a redes de crimen organizado que emplean inteligencia artificial, robos masivos de datos e infiltraciones mediante ransomware (secuestro de información). Así lo explicó el licenciado Pedro Yambay, presidente de la empresa de tecnología Inventiva, en entrevista con RCC Radio.
Yambay enfatizó que el Paraguay dejó de ser ajeno a esta problemática mundial, recordando casos locales recientes, como el ciberataque detectado en el departamento de Itapúa que involucró un perjuicio económico de G. 500 millones. A ello hay que agregar el ataque chino, denunciado en forma conjunta por los gobiernos de Estados Unidos y Paraguay.
«Anteriormente, la ciberdelincuencia venía del lado de los hackers de garaje. Hoy son bandas de criminales organizadas. Ya no se trata solo de apagar una página web, sino de un robo masivo de datos confidenciales y de la posterior extorsión: si no pagas, no recuperas tu información», advirtió el especialista.
EL ESTADO EN LA MIRA: ALTA CONCENTRACIÓN DE FLANCOS DESPROTEGIDOS
De acuerdo con el profesional, los sistemas del Estado continúan siendo el principal blanco de los ciberdelincuentes. La fragilidad radica en que diversas entidades públicas custodian información ciudadana sensible: el Banco Central del Paraguay (BCP), la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), el Ministerio del Interior (Policía Nacional), el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (MITIC) y la Administración Nacional de Electricidad (ANDE).
Yambay lamentó que el sector público tienda a priorizar la resolución inmediata de requerimientos funcionales sin incluir la ciberseguridad como un requisito obligatorio desde el origen de los proyectos.
Falta de componentes de seguridad: Las licitaciones públicas de software suelen enfocarse en el producto final pero descuidan las cláusulas de protección de datos confidenciales.
Precedentes en el sector público: Se recordaron ataques perpetrados por grupos como Ciberteam, que afectaron a sitios institucionales de la Presidencia, el Ministerio de Salud, la Cancillería y portales de información pública.
SECTOR PRIVADO: CULTURA REACTIVA Y PÉRDIDAS DE REPUTACIÓN
Respecto al ámbito empresarial, Yambay indicó que la postura predominante es «apagar incendios» en lugar de invertir de manera preventiva. Explicó que el afán por reducir costos lleva a los ejecutivos a desestimar las recomendaciones técnicas hasta que sufren un ataque directo.
Para ilustrar el impacto, citó un antecedente ocurrido años atrás en un importante datacenter local, donde cerca de 200 empresas quedaron fuera de servicio entre 8 y 15 días tras sufrir el secuestro de sus bases de datos.
Los riesgos latentes para las empresas:
Parálisis operativa y financiera: Interrupción inmediata de la facturación o pérdida de historiales de cobro y deudores.
Daño reputacional: Pérdida de confianza e imagen frente a clientes y aliados comerciales al evidenciar improvisación en el resguardo de la información.
Finalmente, el profesional aclaró la trayectoria de la firma Inventiva, señalando que a lo largo de sus 27 años de presencia en el mercado —donde atienden a más de 1.700 clientes privados— han ejecutado alrededor de 18 proyectos con el sector público, desmintiendo versiones sobre una supuesta acumulación de contratos en períodos cortos.
