Al respecto, Hugo Zayas, vocero del sector, explicó a RCC Radio que en la última reunión en el Congreso no se les permitió participar para exponer sus posiciones, pese a que habían solicitado espacios adecuados para hacerlo. “Nos prometieron que participaríamos, que se nos daría un lugar para plantear nuestros pedidos, pero nos dejaron afuera”, lamentó.
Ante esta situación, los transportistas han iniciado recorridas por sus bases y mantienen reuniones con los distintos sindicatos para definir la fecha de la nueva huelga, que podría concretarse entre el 10 y el 17 de diciembre. Señaló que la medida será organizada de tal forma a no afectar el operativo Caacupé, uno de los momentos de mayor demanda en el transporte público.
El conflicto gira en torno a tres artículos del proyecto de ley del transporte que, según el sector, afectan directamente a los trabajadores: Artículo 20 – Derecho a huelga: Limita la huelga al 60% del servicio durante horas pico y no pico, lo que, según los transportistas, hace que la medida de fuerza “no se sienta” realmente. Ellos solicitan que se respete un mínimo del 30% al 40%, como marca la normativa internacional.
Artículo 39 – Reabsorción laboral: Se reclama que, en caso de cierre de una empresa, todos los trabajadores —choferes, mecánicos, administrativos y personal de apoyo— sean reabsorbidos por otra empresa y que se les garantice protección contra despidos sin causa justificada.
Artículo 45 – Separación estratégica de la empresa: Señalan que protege principalmente a los propietarios de los colectivos y de los terrenos, pero no a los operadores, y que deja vulnerables a los trabajadores frente a insolvencias empresariales.
También criticó que las reformas propuestas por el Gobierno favorecerían únicamente las líneas troncales, obligando a los pasajeros a realizar transbordos y pagando, posiblemente, doble pasaje, cuando el sistema integrado prometido todavía no se ha implementado. Según el dirigente gremial, el viceministerio de Transportes no logra garantizar el cumplimiento de frecuencias ni sancionar adecuadamente a las empresas que incumplen.
Además, anunció que presentarán una denuncia ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), alegando que sus derechos a huelga, reconocidos por convenios internacionales, están siendo vulnerados. “Nos prometieron mesas de trabajo y nunca cumplieron. Si no escuchan nuestros reclamos, vamos a una huelga más dura. Es la única manera de que nos hagan caso”, advirtió.
