El conflicto central radica en la paralización de las obras del nuevo molino, que actualmente presenta un avance superior al 80%. Sin embargo, una serie de trabas judiciales —incluyendo medidas cautelares de «no innovar» presentadas por empresas participantes en las licitaciones— han dejado la infraestructura en un limbo legal que impide su puesta en funcionamiento.
«No nos importa qué empresa termine la obra, lo que exigimos es que el Gobierno destrabe el problema legal. Ya hubo dos manifestaciones grandes y hasta ahora no hay avances», sentenció Fonseca en entrevista con RCC Radio.
IMPACTO SOCIAL Y ECONÓMICO
La falta de capacidad de molienda en la planta de Mauricio José Troche pone en riesgo el sustento de miles de familias. Según datos del gremio y censos recientes del Ministerio de Agricultura, existen más de 12.500 hectáreas de caña de azúcar comprometidas, cifra que podría ascender a 15.000.
La maquinaria actual, con más de 40 años de antigüedad, resulta insuficiente y costosa de mantener, lo que limita la recepción de materia prima y afecta directamente la rentabilidad de los pequeños y medianos productores. Los agricultores aseguran que la movilización será de carácter indefinido hasta que las autoridades presenten una solución concreta y no solo «promesas de documentos».














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