En entrevista con RCC Radio, el dirigente sostuvo que existe una creciente preocupación entre los productores debido a las reiteradas dilaciones en el proceso de licitación para reactivar y concluir la obra, paralizada desde hace tres años.
“Lastimosamente, nuevamente se incumple el compromiso firmado por autoridades nacionales y por nosotros. Cinco autoridades firmaron el acuerdo y hoy vemos que el proceso se vuelve a dilatar”, expresó.
INCERTIDUMBRE POR LA LICITACIÓN
Fonseca explicó que el acuerdo establece como fecha de culminación septiembre de 2026. Sin embargo, a mediados de febrero todavía no existe una empresa adjudicada, situación que genera incertidumbre total entre los productores.

Según detalló, actualmente el proceso se encuentra trabado por protestas presentadas por empresas oferentes, lo que extiende los plazos administrativos. Cada objeción puede demorar hasta 35 días hábiles en ser resuelta por Petropar, entidad responsable del proceso.
“Se habla incluso de protestas sucesivas que podrían seguir dilatando la adjudicación. Nosotros no avalamos a ninguna empresa en particular; lo único que pedimos es que se adjudique y se reinicie la obra”, afirmó.
UNA PLANTA OBSOLETA Y PARALIZACIONES CONSTANTES
El dirigente recordó que el actual tren de molienda tiene más de 40 años de funcionamiento y presenta constantes fallas mecánicas durante la zafra, lo que impacta directamente en la producción. “La planta vieja ya prácticamente está obsoleta. Su capacidad de molienda es baja y las paradas técnicas son permanentes”, explicó.
La nueva fábrica comenzó a construirse en el gobierno anterior, pero quedó paralizada con el cambio de administración. Desde entonces, la obra no se reactivó. Para los productores, la modernización es clave no solo para mejorar la capacidad industrial, sino para garantizar estabilidad económica en la región.
MÁS DE 45.000 FAMILIAS DEPENDEN DEL SECTOR
Fonseca subrayó que el impacto social es enorme. Actualmente, unas 45.000 familias dependen directa e indirectamente del cultivo de caña de azúcar en Guairá, Caazapá, Paraguarí y zonas aledañas.
De concretarse la culminación del nuevo tren de molienda, la capacidad productiva se duplicaría, lo que podría beneficiar a entre 80.000 y 90.000 familias. “Este es un rubro fundamental para nuestro departamento. Dependemos prácticamente al 100 % de la caña de azúcar”, sostuvo.
ZAFRA EN RIESGO
La zafra debe iniciarse en mayo. Sin embargo, la continuidad de las fallas en el viejo molino genera dudas sobre la estabilidad del proceso productivo. “El precio puede ser secundario si no tenemos mercado o si la fábrica se para constantemente. De nada sirve producir si no hay condiciones para moler”, advirtió.
El plan original contemplaba que, una vez culminada la nueva planta, se realizaría el traspaso definitivo del viejo al nuevo molino. Sin embargo, la paralización mantiene al sector en una situación de vulnerabilidad.
POSIBLE MOVILIZACIÓN Y ASAMBLEA
Ante este escenario, el gremio convocará en los próximos días a una asamblea general para definir las medidas a adoptar. Entre ellas no se descarta una movilización pacífica. “Ya hicimos todas las gestiones posibles. Ahora la decisión está en manos de los productores. Lo que se resuelva en asamblea, vamos a acompañar”, afirmó Fonseca.
Al ser consultado sobre qué debe ocurrir para evitar la medida de fuerza, fue categórico: que se adjudique de inmediato la obra y se reinicien los trabajos. “Se presentaron 13 empresas. Que se elija a una y que empiece la obra. Eso es todo lo que pedimos”, expresó.
Los cañicultores señalaron que esta semana o la próxima podrían emplazar formalmente al Gobierno, considerando que el tiempo apremia y la zafra está próxima. Mientras tanto, la tensión crece en uno de los sectores productivos más importantes del interior del país, que advierte que sin decisiones políticas firmes el conflicto podría escalar nuevamente a las rutas.












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