El director del Instituto Nacional de Estadística (INE), Iván Ojeda, explicó que los censos nacionales y la Encuesta Permanente de Hogares permiten actualizar periódicamente las estimaciones demográficas, entre ellas la esperanza de vida, un indicador clave para el diseño de políticas previsionales.
Según los datos actuales, la esperanza de vida al nacer en Paraguay es de 75 años. En el caso de los hombres, el promedio es de 73 años, mientras que para las mujeres asciende a 79 años.
La tendencia es claramente ascendente. En la década de 1960, la esperanza de vida rondaba los 60 años, y las proyecciones oficiales indican que para el 2050 podría alcanzar los 82 años, siempre que se mantengan las condiciones sanitarias, educativas y económicas actuales.
“Con el transcurso del tiempo la gente tiende a vivir más”, señaló Ojeda, atribuyendo este fenómeno a mejoras en la educación, mayor acceso a información, avances tecnológicos y progresos en la medicina.
Este cambio demográfico implica que más personas llegarán a la edad jubilatoria y permanecerán más años como beneficiarias del sistema previsional, lo que incrementa la presión financiera sobre las cajas.
EL UNIVERSO DE APORTANTES
De acuerdo con la Encuesta Permanente de Hogares, en Paraguay existen entre 330.000 y 340.000 funcionarios públicos, cifra que varía cada año debido a ingresos y retiros del sector.
En cuanto a los aportes previsionales: Aproximadamente 217.000 funcionarios aportan a la Caja Fiscal. Cerca de 45.600 lo hacen al Instituto de Previsión Social (IPS). Unos 12.600 aportan a otras cajas jubilatorias. Estos datos pueden contrastarse con los registros administrativos del Ministerio de Economía y Finanzas y de las propias cajas previsionales.
INGRESOS Y FORMACIÓN
El estudio también permite dimensionar los ingresos promedio. Actualmente, un funcionario público percibe en promedio G. 5.225.000 mensuales, mientras que en el sector privado el promedio ronda los G. 3.258.000. Los trabajadores independientes perciben cerca de G. 2.800.000 y el servicio doméstico alrededor de G. 1.800.000.
Ojeda precisó que, en promedio, los funcionarios públicos cuentan con mayor nivel educativo, con unos 15 años de estudio, frente a los 12 años promedio en el sector privado.
UN DESAFÍO ESTRUCTURAL
El envejecimiento progresivo de la población plantea un desafío estructural para el sistema jubilatorio paraguayo. Si más personas viven hasta los 75, 80 o más años, y la edad de retiro se mantiene o incluso se amplía a 65 años, el período de pago de jubilaciones será cada vez más prolongado.
En ese contexto, los datos demográficos se vuelven fundamentales para evaluar la viabilidad financiera de la Caja Fiscal y de las demás cajas previsionales, en un escenario donde la relación entre aportantes activos y jubilados tiende a estrecharse.
El debate, por tanto, no solo es político o fiscal, sino demográfico: Paraguay está viviendo más, y esa buena noticia obliga a repensar la sostenibilidad de su sistema jubilatorio.
