El anuncio reviste un fuerte simbolismo histórico: en 1991, Asunción fue escenario de la firma del Tratado que dio origen al Mercosur, y más de tres décadas después, la capital paraguaya vuelve a convertirse en el punto de encuentro para sellar uno de los acuerdos comerciales más relevantes de las últimas décadas.
“Este es un paso trascendental que marca el inicio de una nueva etapa para nuestra región”, destacó el mandatario, al subrayar que el acuerdo es el resultado de más de 25 años de negociaciones entre ambos bloques y representa una oportunidad estratégica para los países del Mercosur.
El acuerdo permitirá abrir el acceso a un mercado de más de 450 millones de consumidores, consolidando condiciones preferenciales para los productos sudamericanos, en especial los de origen agroindustrial.
Además, se espera que el tratado impulse la radicación de inversiones, fomente la transferencia de tecnología y establezca reglas claras, estables y previsibles para el comercio internacional, factores clave para fortalecer la competitividad regional.
Desde el Gobierno paraguayo señalan que estos beneficios tendrán un impacto directo en la economía nacional, al traducirse en mayor generación de empleo, crecimiento del sector productivo y desarrollo sostenible, tanto para Paraguay como para el conjunto del Mercosur.
Con este acuerdo, Paraguay reafirma su vocación de integración regional y apertura al mundo, apostando a una inserción internacional basada en el comercio, la inversión y la cooperación económica. “Tenemos la firme decisión de generar más comercio, más inversiones y más oportunidades para nuestros pueblos”, enfatizó el presidente Peña.
La firma del acuerdo en Asunción no solo consolida el rol diplomático de Paraguay en el Mercosur, sino que también proyecta al país como un actor clave en la nueva arquitectura comercial entre América del Sur y Europa, en un contexto global marcado por la reconfiguración de los mercados y las cadenas de valor.














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