En la antesala de los días de mayor consumo de huevos en el país, el sector avícola trae tranquilidad al bolsillo de los ciudadanos. Néstor Zarza, titular de la Asociación de Avicultores del Paraguay (AVIPAR), confirmó que el mercado nacional está plenamente abastecido gracias a un crecimiento sostenido de la producción en el último año.
A diferencia de la Semana Santa anterior, donde los precios rozaron los Gs. 50.000 por plancha, este 2026 presenta un escenario de mayor equilibrio. Según Zarza, la plancha de 30 unidades se encuentra hoy en un rango de entre Gs. 22.000 y Gs. 34.000, dependiendo del punto de venta y la categoría del producto. «Creemos que el precio ya se estabilizó; no habrá más aumentos en los días que quedan para el Jueves Santo», aseguró de forma tajante.
LA COMPETENCIA FRENA LA ESPECULACIÓN
Uno de los factores que impide un disparo en los precios es la naturaleza perecedera del producto. El dirigente explicó que un productor no puede «especular» guardando el stock, ya que el huevo debe llegar al consumidor idealmente en un plazo de 20 días para mantener su calidad. «Si no lo vendemos, se nos pudre. Esa necesidad de rotación y la alta competencia por la gran producción actual hacen que los precios se mantengan razonables», señaló.
VALOR AGREGADO Y NUEVOS MERCADOS
El sector avícola paraguayo también celebra hitos en la industrialización. Zarza destacó que, si bien exportar huevos frescos es difícil por la logística, Paraguay ya cuenta con una planta procesadora que está exportando huevo en polvo, un avance clave para dar valor agregado y absorber los excedentes de producción. En cuanto al sector cárnico (pollo), las miradas siguen puestas en la ansiada apertura del mercado de Taiwán y el fortalecimiento de los envíos a Filipinas.
ALERTA POR GRIPE AVIAR
No obstante, no todo es optimismo. El sector se mantiene en «alerta sanitaria» debido a la confirmación de nuevos focos de influenza aviar en países vecinos como Argentina y Brasil. Aunque Paraguay permanece libre del virus, Zarza instó a los granjeros a no relajar las medidas de bioseguridad. «La entrada de la enfermedad podría significar un antes y un después para la avicultura nacional; es el gran desafío que tenemos hoy», advirtió.
Finalmente, recomendó a las familias paraguayas extremar cuidados en la conservación: ante las altas temperaturas del país, el huevo debe refrigerarse inmediatamente al llegar del mercado para garantizar su frescura durante el ciclo de 30 días de duración máxima.
