El comandante de la Fuerza Aérea Paraguaya, Gral. del Aire Julio Fullaondo, explicó este lunes en Mburuvicha Róga, tras una reunión con el presidente en ejercicio, Pedro Alliana, que el operativo fue posible gracias a la puesta en funcionamiento de los aviones Super Tucano y la reparación de radares móviles de origen israelí, adquiridos por el Estado por orden del presidente de la República, Santiago Peña.
Según detalló Fullaondo, el sábado 30 de enero, alrededor de las 13:45, un radar móvil desplegado en el norte del país, en la zona de Concepción, detectó una aeronave que realizaba un vuelo irregular sin plan de vuelo registrado. Inmediatamente se activó un avión Super Tucano, que se encontraba en patrulla aérea.
La aeronave fue interceptada siguiendo el protocolo establecido en la Ley 6080, que regula la actuación ante vuelos ilícitos. Al advertir la presencia del avión militar paraguayo, el piloto realizó un giro brusco y se dirigió hacia la frontera con Brasil.
“El tiempo transcurrido entre la detección y el cruce de la frontera fue de aproximadamente nueve minutos”, precisó Fullaondo. Durante el seguimiento, se identificó que la avioneta portaba una matrícula CP, correspondiente a Bolivia, aunque posteriormente se informó que podría tratarse de una matrícula falsa.
VUELO RASANTE Y COORDINACIÓN INTERNACIONAL
La aeronave volaba a muy baja altura, entre 200 y 300 pies, lo que dificultó su detección por los sistemas de control brasileños una vez que cruzó la frontera. No obstante, Paraguay activó de inmediato los canales de comunicación con los centros de control aéreo de Brasil y Bolivia, en el marco de los acuerdos de cooperación regional.
El Super Tucano permaneció en patrulla aérea ante la posibilidad de un reingreso al espacio aéreo paraguayo, pero minutos después se confirmó que la avioneta aterrizó por falta de combustible en territorio brasileño, donde tomó intervención la Policía Federal del Brasil.
INCAUTACIÓN DE DROGA Y ROL DE LA SENAD
El ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), Jalil Rachid, destacó el trabajo coordinado entre las instituciones paraguayas y brasileñas. Confirmó que la aeronave transportaba 450 kilos de pasta base de clorhidrato de cocaína, que fueron incautados inicialmente por la Policía Militar de Brasil y puestos a disposición de la Policía Federal en Ponta Porã.
Rachid explicó que la avioneta no tenía margen de maniobra, ya que tanto por aire como por tierra existía un despliegue de control en la zona, considerada “caliente” por la reiteración de incidentes vinculados al narcotráfico. “No tenía otra alternativa que aterrizar”, afirmó.
Añadió que la Senad obtuvo información relevante a partir de logotipos y marcas halladas tanto en la aeronave como en la carga, elementos que permiten identificar a estructuras criminales, aunque aclaró que esos datos forman parte del trabajo de inteligencia y no pueden ser divulgados.
LIMITACIONES LEGALES Y PROTOCOLO DE USO DE LA FUERZA
Por su parte, el ministro de Defensa Nacional, Óscar González, explicó que la legislación paraguaya no autoriza el derribo automático de aeronaves, y que existe un protocolo gradual que va desde la identificación, la persuasión y el fuego de amedrentamiento, hasta el uso letal de la fuerza solo en caso de amenaza directa a una aeronave militar.
Indicó que nunca se llegó a esa instancia, y recordó que en el último episodio la aeronave irregular abandonó el espacio aéreo paraguayo justo cuando se evaluaba el uso de fuego disuasivo.
González subrayó que la instalación de radares móviles en puntos estratégicos permitió por primera vez contar con capacidad real de detección, aclarando que no todos los vuelos irregulares están ligados al narcotráfico, ya que algunos corresponden a vuelos civiles sin notificación previa.
OPERACIÓN ESCUDO GUARANÍ Y RESULTADOS
El ministro de Defensa también brindó un balance de la Operación Escudo Guaraní, impulsada por el Gobierno y ejecutada en conjunto con la Senad y el Comando de Operaciones de Defensa Interna.
Informó que, en tareas de erradicación de marihuana, se logró la destrucción de 827.860 kilos de droga, equivalentes a 276 hectáreas cultivadas, lo que representa un perjuicio económico estimado en USD 124 millones para las organizaciones criminales.
Reconoció especialmente el trabajo del Ejército Paraguayo, del Primer Cuerpo de Ejército, la Cuarta División de Infantería y el Área Naval de Canindeyú, que brindan apoyo permanente a los operativos.
IMPACTO ECONÓMICO DEL DECOMISO
Respecto al valor de la carga incautada, Rachid explicó que el precio de la cocaína varía según el destino final. En el mercado brasileño el valor se reduce, pero en Europa cada kilo puede alcanzar entre USD 40.000 y 50.000, lo que dimensiona el impacto económico del decomiso. “Son 450 kilos de pasta base, una incautación altamente significativa”, remarcó.
Al cierre, las autoridades reiteraron que el objetivo del Gobierno es garantizar seguridad y protección a la ciudadanía, afirmando que la defensa nacional es clave para un desarrollo sostenible y seguro.
