Al respecto, el canciller nacional, Rubén Ramírez Lezcano, explicó que el acuerdo establece un trato de carácter diplomático para el personal estadounidense que participe en misiones específicas en Paraguay, conforme a lo dispuesto por la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, un régimen ya aplicado a funcionarios de otros países.
“El acuerdo prevé un tratamiento diplomático para el personal de los Estados Unidos en operaciones conjuntas, siempre bajo coordinación de las autoridades de seguridad nacional paraguayas y de sus contrapartes estadounidenses”, precisó.
INMUNIDAD NO SIGNIFICA IMPUNIDAD
Uno de los puntos más debatidos del acuerdo es el régimen de inmunidad. Al respecto, el canciller fue enfático en señalar que no existe impunidad para el personal extranjero.
Según explicó, si un integrante de las fuerzas estadounidenses incurre en una falta o delito durante su estadía en Paraguay, no queda exento de responsabilidad penal, sino que será procesado por la justicia de su país, conforme a los mecanismos previstos en el acuerdo y en el derecho internacional.
“Si se viola la ley, hay responsabilidad. El personal de Estados Unidos será sometido a la justicia correspondiente, sin que ello implique desconocer el orden jurídico paraguayo”, sostuvo.
OPERACIONES CONJUNTAS Y CONTROL PARAGUAYO
El acuerdo SOFA no habilita acciones unilaterales de tropas extranjeras en territorio nacional. Todas las actividades previstas —ya sean policiales, militares o de inteligencia— deberán ser conjuntas, coordinadas y previamente autorizadas por el Paraguay.
La prioridad, subrayó el canciller, es la seguridad de los ciudadanos paraguayos, especialmente frente a amenazas como el crimen organizado transnacional, el narcotráfico, el terrorismo, el lavado de activos, la trata de personas y el tráfico de armas.
Por otra parte, el Gobierno local descartó categóricamente que el acuerdo implique la instalación de bases militares estadounidenses o la presencia permanente de tropas en el país. Cada operación tendrá plazos, objetivos y condiciones específicas, acordadas caso por caso entre ambos Estados. “El plazo se determina en cada operación. Nada se ejecuta sin la aceptación expresa del Paraguay”, enfatizó.
Asimismo, recordó que Paraguay mantiene acuerdos de cooperación similares con países vecinos como Brasil y Argentina, en el marco de operaciones conjuntas entre fuerzas policiales y militares.
FORTALECIMIENTO DE CAPACIDADES NACIONALES
Como parte del acuerdo, Paraguay recibirá cooperación técnica, equipamiento y apoyo logístico, incluyendo nuevas embarcaciones para la seguridad y control de los ríos, lo que permitirá reforzar la capacidad operativa de las fuerzas nacionales.
El Ejecutivo concluyó que el SOFA es una herramienta de cooperación internacional orientada a fortalecer la seguridad interna, sin comprometer la soberanía ni el control del Estado paraguayo sobre su territorio.
