La medida fue comunicada este martes por la Cancillería venezolana y, por ahora, no supone el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos Estados. El canciller israelí, Gideon Sa’ar, confirmó el entendimiento a través de su cuenta en X y habló expresamente de la “reanudación de las relaciones consulares entre Israel y Venezuela”.
El acuerdo contempla además la continuidad de la cooperación técnica bilateral surgida a partir de los esfuerzos de emergencia y recuperación desplegados tras el doble terremoto que afectó a Venezuela el pasado 24 de junio.
LA AYUDA ISRAELÍ, UN PUNTO DE INFLEXIÓN
El acercamiento comenzó a tomar forma luego de los sismos de junio, cuando Israel envió a Venezuela brigadas de rescatistas y especialistas para colaborar en la búsqueda de sobrevivientes, evaluar estructuras afectadas y determinar la seguridad de edificios dañados, además de aportar conocimientos para la elaboración de planes de contingencia.
A finales de julio, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, recibió a la delegación israelí y expresó públicamente su agradecimiento por la asistencia brindada durante la emergencia.
El comunicado difundido este martes destaca precisamente esa cooperación humanitaria y señala que ambos gobiernos acordaron permitir su continuidad, particularmente en las tareas de recuperación posteriores al desastre.
La delegación israelí contó también con el respaldo de la comunidad judía venezolana, que desde hace años reclama una mejora de las relaciones entre ambos países.
En esa línea, el pasado fin de semana el canciller venezolano, Félix Plasencia, mantuvo un encuentro con el rabino principal de la Asociación Israelita de Venezuela, Isaac Cohen. Durante la reunión, el religioso entregó una carta en la que solicitó avanzar hacia el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y consulares entre Caracas y Jerusalén.
UNA RUPTURA QUE SE REMONTA AL 2009
Las relaciones diplomáticas entre Venezuela e Israel permanecen rotas desde enero de 2009, cuando el entonces presidente Hugo Chávez decidió expulsar al embajador israelí y romper los vínculos como protesta contra la operación militar israelí “Plomo Fundido” en la Franja de Gaza.
La ofensiva había comenzado en respuesta al lanzamiento masivo de cohetes desde Gaza hacia territorio israelí por parte de Hamás y se prolongó durante aproximadamente 22 días. El conflicto dejó alrededor de 1.300 muertos en Gaza y 13 israelíes fallecidos, según las estimaciones citadas en el informe.
Desde entonces, el gobierno de Chávez mantuvo una postura fuertemente crítica hacia Israel y estrechó sus vínculos con otros actores de la región.
UN NUEVO ESCENARIO POLÍTICO
El escenario comenzó a modificarse tras la operación militar estadounidense del pasado 3 de enero, que culminó con la captura del entonces presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Posteriormente, con la instalación del gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez, las nuevas autoridades venezolanas comenzaron a alejarse del discurso abiertamente antiestadounidense que caracterizó al chavismo durante los gobiernos de Chávez y Maduro.
En ese contexto, la cooperación humanitaria con Israel tras los terremotos de junio se convirtió en uno de los primeros espacios concretos de acercamiento entre Caracas y Jerusalén.
Aunque el anuncio actual se limita al ámbito consular y a la cooperación técnica, representa el avance más significativo en las relaciones entre ambos países desde la ruptura de 2009.
UNA COMUNIDAD JUDÍA EN RETROCESO
La comunidad judía venezolana también ha desempeñado un papel en el proceso de acercamiento. Los primeros asentamientos judíos en Venezuela se remontan al siglo XVI, aunque la consolidación de la comunidad se produjo principalmente después de 1821, cuando el país estableció la libertad de culto.
Se estima que en 1999, cuando Hugo Chávez llegó al poder, Venezuela contaba con unos 22.000 judíos, de acuerdo con datos citados por la Comunidad Israelita del Uruguay. Actualmente, la población judía venezolana se calcula en aproximadamente la mitad de aquella cifra.
El nuevo mecanismo consular podría facilitar la atención de ciudadanos venezolanos e israelíes que viven en el territorio del otro país y, al mismo tiempo, abrir una vía de comunicación que eventualmente permita avanzar hacia una normalización más amplia de las relaciones bilaterales.
