Donald Trump ha enviado un mensaje de «protección absoluta» a la comunidad cristiana global, posicionándose como el defensor definitivo de la libertad religiosa frente a lo que describió como años de hostilidad por parte de la «izquierda radical». Según el mandatario, Estados Unidos no solo está recuperando su pujanza económica, sino que vive una «emocionante renovación» espiritual evidenciado por estadísticas de asistencia a las iglesias y una venta récord de ejemplares de la Santa Biblia.
Trump subrayó que «no se puede tener una gran nación sin religión» y celebró que, tras el impacto del COVID-19, las iglesias estén registrando aumentos de entre el 30% y el 70% en el número de conversos. Destacó especialmente el despertar de la fe en la juventud, asegurando que la asistencia de jóvenes a los templos se ha duplicado en los últimos cuatro años.
Como acto central de esta visión, anunció que el 17 de mayo de 2026 se invitará a ciudadanos de todo el país al «National Mall» para un evento de «rededicación» nacional. «Vamos a hacer algo que todos decían que era difícil: rededicar a Estados Unidos como una nación bajo Dios», afirmó ante el aplauso de los presentes.
JUSTICIA PARA LOS PERSEGUIDOS Y LA ENMIENDA JOHNSON
El mandatario dedicó una parte significativa de su intervención a denunciar el trato «terrible» que recibieron los pastores y fieles durante la pandemia, comparando las detenciones por celebrar servicios religiosos con tácticas de la «Gestapo». En ese sentido, destacó dos hitos de su gestión:
Restitución Militar: Trump confirmó que su administración ha reintegrado a los militares que fueron expulsados por objeciones religiosas o mandatos de vacunas. «Restauramos a esos patriotas a sus antiguos rangos con salario completo; se aprovecharon de ellos y los castigaron por su fe», señaló.
Libertad de Expresión desde el Púlpito: El presidente arremetió contra la Enmienda Johnson, una normativa de los años 50 que restringe el discurso político de los ministros bajo amenaza de revocar su exención de impuestos. Trump prometió hacer permanente la eliminación de esta restricción para que sacerdotes y pastores puedan hablar sin miedo sobre los valores y candidatos que afectan a sus comunidades.
EL FIN DEL «SESGO ANTICRISTIANO» Y LA SEGURIDAD EN LAS CALLES
Trump anunció que el Departamento de Justicia ha establecido un grupo de trabajo oficial encargado exclusivamente de erradicar el «vil flagelo» del sesgo anticristiano. Según el presidente, mientras los medios ignoran estos ataques, su gobierno está «golpeando muy fuerte» a los intolerantes que intentan expulsar a los creyentes de la vida pública.
Vinculó esta protección con la seguridad ciudadana, mencionando que ha ordenado una limpieza de criminales en Washington D.C. para que las familias que visitan monumentos o asisten a servicios religiosos no corran peligro. «Sacamos a dos mil monstruos de las calles. Ahora puedes caminar y sentirte protegido», afirmó, alabando la presencia de fuerzas del orden que «enojan a los criminales».
EDUCACIÓN Y ORACIÓN
En el ámbito educativo, Trump anunció que el Departamento de Educación ha publicado una nueva guía oficial que protege el derecho constitucional a la oración en las escuelas públicas. «Los demócratas nos van a demandar, pero vamos a ganar», vaticinó, tras recordar su apoyo a la libre elección escolar para que los padres puedan enviar a sus hijos a instituciones que compartan sus valores espirituales y morales.














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