Según medios y agencias españolas e internacionales, el accidente ocurrió durante la mañana de este miércoles en la línea ferroviaria que conecta Madrid con Andalucía, en el sur del país. La colisión obligó a suspender la circulación de trenes de alta velocidad en el corredor y generó un amplio operativo de rescate y asistencia sanitaria. Un tren estaba detenido cuando se produjo el impacto.

El accidente se produjo alrededor de las 8:54, hora local, en las inmediaciones de Urda, entre las localidades de Los Yébenes y Urda, en la provincia de Toledo. Según los primeros reportes, un tren de alta velocidad AVE, operado por Renfe, impactó contra la parte trasera de una formación de la compañía privada Iryo que se encontraba detenida en la vía.
En ambos convoyes viajaban más de 540 personas. El impacto provocó el descarrilamiento de varios vagones, algunos de los cuales cayeron por un terraplén, lo que complicó las tareas de rescate y el acceso a los pasajeros afectados.
Bomberos, agentes de la Guardia Civil, personal sanitario y equipos de Protección Civil se desplegaron en el lugar. También se movilizaron helicópteros sanitarios y unidades de cuidados intensivos móviles, mientras hospitales de Castilla-La Mancha y de la Comunidad de Madrid se preparaban para recibir a los heridos.
INVESTIGAN UN POSIBLE FALLO EN EL SISTEMA FERROVIARIO
Las primeras hipótesis apuntan a un posible error humano relacionado con una avería en el sistema principal de señalización y protección ferroviaria. Según la información preliminar recogida por RTVE, el tramo operaba con un sistema alternativo después de que fallara el sistema LZB, encargado de supervisar la circulación y contribuir a mantener las distancias de seguridad entre trenes.
Fuentes gubernamentales citadas por el medio español indicaron que varios trenes se habían detenido debido a la incidencia y que, posteriormente, se dieron instrucciones para reanudar la marcha. Una de las hipótesis es que desde el centro de control ferroviario de Atocha se habría autorizado por error la continuación del AVE, pese a que el tren de Iryo seguía detenido en la vía.
Sin embargo, la causa del accidente todavía debe ser establecida mediante una investigación oficial. Las circunstancias de la avería, las instrucciones transmitidas a los maquinistas y las condiciones exactas de la circulación deberán ser examinadas
SUSPENDEN LA CIRCULACIÓN ENTRE MADRID Y ANDALUCÍA
El administrador de infraestructuras ferroviarias ADIF suspendió la circulación de alta velocidad en el corredor Madrid-Andalucía tras el choque. La interrupción afecta a los servicios que conectan la capital española con destinos del sur, entre ellos Sevilla, mientras se desarrollan las tareas de emergencia y se evalúa el estado de la infraestructura.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó su consternación y solidaridad con las víctimas y sus familiares. La gravedad del accidente también motivó la cancelación de actividades oficiales y actos políticos previstos para la jornada.
La tragedia vuelve a poner bajo escrutinio la seguridad ferroviaria española. En enero de este año, otro accidente en Adamuz, en la provincia de Córdoba, dejó decenas de muertos al colisionar dos trenes de alta velocidad. Aunque se trata de siniestros distintos y sus causas deben investigarse por separado, la sucesión de accidentes reaviva el debate sobre los sistemas de seguridad y el funcionamiento de la red ferroviaria.
Las autoridades continúan con las tareas de rescate, identificación de las víctimas y atención a los afectados. El balance de fallecidos y heridos podría modificarse a medida que avance el operativo.
Fotos del accidente: la galería de RTVE reúne imágenes de los trenes siniestrados, los vagones descarrilados y los trabajos de rescate. Conviene utilizar las fotografías originales con sus respectivos créditos.