“Trabajar mucho, encomendarse a Dios y comer sano”: la fórmula de José Flores, de 119 años

El costarricense quiere entrar al récord Guinness.

José Flores cumplió 119 años el 11 de julio. Según el Registro Civil de Costa Rica, nació el 11 de julio de 1907 en Guanacaste. Su cédula también registra 1907 como año de nacimiento, un dato que sostiene la aspiración de sus allegados de obtener el récord Guinnes, ya que superaría en tres años el récord masculino vigente de 116.

Su familia está reuniendo los documentos necesarios para certificarlo como el hombre vivo más longevo del mundo.

A las 6 ¡arriba!

Flores vive con su familia en Obandito de Sardinal, en el cantón de Carrillo, cerca de la Península de Nicoya. Se levanta todos los días a las 6 de la mañana y come por sí mismo. Durante el día, usa una andadera para desplazarse y al llegar la noche toma atol de maíz antes de dormir, una bebida caliente, dulce y tradicional que se prepara con maíz, agua, canela y azúcar o piloncillo.

Nunca asistió a la escuela y trabajó durante décadas en distintos oficios, como la corta de palma en Quepos o diversas labores en ingenios azucareros y enclaves bananeros del sur de Costa Rica. Más tarde se trasladó a la zona norte del país, pero nunca tuvo una parcela propia. En algún momento el Estado le iba a asignar una parcela, pero él tenía casi 75 años y no calificó porque nadie creía que a esa edad iba a poder trabajarla.

Su esposa, Ofelia, murió a los 71 años.

En la historia de José no solo sorprende por su edad, sino también que conserva una rutina activa y una memoria privilegiada. Uno de sus pasatiempos preferidos es jugar dominó y, según su familia, casi siempre resulta ganador. Es hincha de Alajuelense y suele ir a la cancha.

Cuando le preguntan por la clave de su longevidad, Flores responde con una fórmula breve: “Trabajar mucho, encomendarse a Dios y comer sano”.

 

El misterio de Guanacaste

Su familia recibe unos 150.000 colones mensuales, equivalentes a cerca de USD 330, y vive en condiciones de precariedad. Su nieta, Helen Flores Arias, se reparte entre su cuidado y cursos de asistencia para personas mayores.

El caso de Flores está vinculado al debate sobre la longevidad en Guanacaste, una provincia asociada a la llamada zona azul de la Península de Nicoya. Jorge Vindas, fundador de la asociación que promueve esa región, atribuyó ese patrón a una combinación de redes familiares y comunales, comida orgánica, actividad física permanente, una rutina marcada por la luz solar y una fuerte espiritualidad. Según el demógrafo Luis Rosero-Bixby, citado en el diario español El País, los nacidos antes de los años 30 en esa región siguen mostrando una longevidad excepcionalmente alta.

Hasta ahora, la persona viva de mayor edad es la inglesa Ethel Caterham, que cumplirá 117 años el 21 de agosto, según los datos citados por la publicación sobre la entidad que valida el récord. La plusmarca histórica sigue en manos de la francesa Jeanne Calment, fallecida en 1997 a los 122 años y 164 días.

 

Salir de la versión móvil