Al menos 5,1 millones de personas participaron en las celebraciones de fin de año organizadas por Río de Janeiro. La alcaldía detalló que 2,6 millones de asistentes se congregaron en Copacabana, donde un espectáculo de fuegos artificiales iluminó la playa durante doce minutos, acompañado por un show de drones y una serie de conciertos en tres escenarios instalados sobre la arena. Sin embargo, eso no fue todo: la celebración abarcó 13 escenarios distribuidos por toda la ciudad, con la participación de residentes y turistas.

Récord Guinness
La tradicional quema de fuegos artificiales en Copacabana estuvo a cargo del escenógrafo francés Christophe Berthonneau, conocido por su trabajo en eventos internacionales como la Copa del Mundo y los Juegos Olímpicos. Además, por primera vez, el espectáculo empleó 19 balsas ancladas a lo largo de la costa, duplicando el número de embarcaciones respecto a la edición anterior, lo que amplió el alcance del show pirotécnico.
Un día antes, representantes del Guinness habían entregado el certificado de mayor fiesta de Año Nuevo del mundo al alcalde de la ciudad, Eduardo Paes, en el palco principal, frente al emblemático hotel Copacabana Palace. El título atendió “el número récord de participantes, la magnitud de la programación artística, la extensión territorial del evento y su relevancia cultural” en su última edición, según una nota oficial. Guinness había comprobado, mediante mediciones con drones, la presencia de 2,5 millones de personas en la fiesta del 1º de enero de 2025, cifra que este año fue, al menos igualada o superada en un pequeño porcentaje.