Durante su intervención en el panel principal, Peña subrayó que la verdadera riqueza de una nación no reside en sus recursos naturales, sino en su visión política y económica. En este sentido, anunció que Paraguay lidera activamente las negociaciones para cerrar, en este primer semestre, un histórico acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y los Emiratos Árabes Unidos.
Para el mandatario, el Mercosur no debe ser un bloque cerrado, sino una plataforma de conexión global. En este escenario, Paraguay actúa como el articulador que busca mercados dinámicos y complementarios, donde la seguridad alimentaria y la energía de Sudamérica se encuentren con el capital y la planificación estratégica de los EAU.
INFRAESTRUCTURA: EL PUENTE ENTRE DOS OCÉANOS
Peña hizo especial énfasis en que la ubicación geográfica de Paraguay tradicionalmente vista como una limitación por su mediterraneidad, es hoy su mayor activo logístico. El mandatario presentó dos pilares de conectividad que redefinirán el comercio regional:
El Corredor Bioceánico: Este proyecto vial, que atraviesa el Chaco paraguayo, funcionará como un «Canal de Panamá terrestre», uniendo los puertos del Atlántico (Brasil) con los del Pacífico (Chile). Esta ruta reducirá significativamente los tiempos de tránsito hacia Asia, posicionando a Paraguay como el paso obligado del comercio transcontinental.
La Hidrovía Paraguay-Paraná: Consolidada como una de las autopistas fluviales más grandes del mundo, fundamental para el transporte eficiente de granos, minerales y manufacturas, conectando el corazón de Sudamérica con el océano.
ENERGÍA RENOVABLE COMO IMÁN DE INVERSIONES
El presidente también expuso la fortaleza de la matriz energética nacional, resaltando que Paraguay es uno de los pocos países en el mundo con generación eléctrica 100% limpia y renovable, proveniente de sus centrales hidroeléctricas.
Esta disponibilidad de energía abundante y a costos competitivos es la base de la nueva estrategia industrial del país. Peña señaló que Paraguay ya no solo busca exportar energía excedente, sino «vender energía a través de productos manufacturados», atrayendo industrias electro-intensivas, centros de datos y proyectos de hidrógeno verde. Además, mencionó la ambición de integrar la región mediante gasoductos y el desarrollo de energía solar, diversificando aún más la oferta energética sudamericana.
EL «MODELO EAU» ADAPTADO AL CORAZÓN DE AMÉRICA
Cerrando su exposición, Santiago Peña hizo una analogía entre la transformación que vivieron los Emiratos Árabes y la visión que tiene para Paraguay. Sostuvo que, al igual que los EAU, Paraguay está apostando a la planificación de largo plazo y a la seguridad jurídica para convertirse en la puerta de entrada de inversiones extranjeras.
«La riqueza no viene de los recursos naturales, viene de la visión», sentenció Peña. Con este mensaje, el presidente paraguayo dejó claro que el país busca liderar no por volumen geográfico, sino por la capacidad de ofrecer soluciones logísticas y energéticas a un mundo que demanda sostenibilidad y eficiencia.













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