Así lo confirmó el viceministro de Relaciones Exteriores Víctor Verdún, quien destacó este jueves a RCC que la participación paraguaya en esta iniciativa no implica ningún aporte económico, sino un compromiso político y diplomático en favor de la estabilidad y la solución pacífica de uno de los conflictos más prolongados y dolorosos del escenario internacional.
Verdún explicó que la adhesión a la Junta por la Paz responde a dos objetivos centrales. En primer lugar, posicionar a Paraguay como un actor relevante en la política internacional, con presencia activa en los espacios donde se toman decisiones globales. “Paraguay no mira desde afuera: participa y contribuye”, subrayó.
En segundo término —y de manera fundamental—, el viceministro resaltó el valor de que Paraguay pueda aportar esfuerzos concretos a la resolución del conflicto en Gaza, promoviendo inicialmente un cese al fuego y, posteriormente, condiciones para una reconstrucción sostenible y una paz duradera entre israelíes y palestinos. “Es significativo que Paraguay pueda contribuir a aliviar el sufrimiento de estos dos pueblos”, afirmó.
Respecto a las versiones sobre una eventual contribución financiera, Verdún fue categórico: Paraguay no aportará recursos económicos para integrar la Junta. Explicó que existen dos categorías de miembros: los socios temporales, con una participación de tres años —grupo en el que se encuentra Paraguay—, y los socios permanentes, que pueden realizar aportes de hasta mil millones de dólares o más. “Paraguay no pondrá un solo centavo”, reiteró.
El viceministro aclaró además que la creación de la Junta por la Paz no reemplaza ni compite con las acciones de las Naciones Unidas, sino que se enmarca en una resolución del Consejo de Seguridad de noviembre de 2025, que aprobó un plan integral para poner fin al conflicto en Gaza. Dentro de ese esquema, la Junta surge como un instrumento complementario para garantizar la implementación del cese al fuego y la reconstrucción.
Sobre el aporte específico de Paraguay, Verdún recordó que la participación del país no es circunstancial. Destacó el diálogo sostenido por el presidente Santiago Peña con actores clave del proceso, así como su presencia en instancias internacionales previas vinculadas a iniciativas de paz en Medio Oriente. “La presencia del presidente Peña no es casual. Paraguay ha trabajado activamente para acercar posiciones y facilitar el diálogo entre las partes”, señaló.
Subrayó asimismo que nuestro país mantiene vínculos diplomáticos tanto con Israel, aliado estratégico del país, como con Palestina, lo que le permite actuar como un actor creíble y equilibrado en los esfuerzos de mediación. “Son dos pueblos que merecen vivir en paz. Este es un paso importante para avanzar hacia una solución duradera”, concluyó.
