El secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas, Tom Fletcher, aseguró que la situación en Venezuela continúa siendo crítica luego de los potentes sismos registrados el pasado miércoles.
El funcionario indicó que más de 50.000 personas permanecen desaparecidas y explicó que las tareas de búsqueda y rescate enfrentan enormes dificultades debido a la magnitud de la destrucción y al riesgo permanente de nuevas réplicas.
«Se trata de una operación de rescate extremadamente compleja. Hay más de 50.000 personas desaparecidas y más de 500 han fallecido; por lo tanto, rebuscar entre los escombros es una tarea colosal», expresó Fletcher antes de que el Gobierno venezolano actualizara el balance oficial de víctimas fatales a 920 fallecidos.
El representante de la ONU advirtió que el número de muertos continuará aumentando conforme avancen las labores de rescate. «Nuestra misión es encontrar al mayor número posible de desaparecidos y mantener el número de fallecidos lo más bajo posible, pero es evidente que la cifra aumentará considerablemente», sostuvo.
Fletcher también señaló que los equipos de emergencia trabajan bajo condiciones extremadamente difíciles debido a las constantes réplicas, que representan un peligro tanto para los rescatistas como para los sobrevivientes atrapados entre los escombros.
La tragedia ha sido comparada con algunos de los terremotos más devastadores de las últimas décadas, como el de Haití en 2010, que dejó más de 200.000 muertos; el de Cachemira en 2005, con alrededor de 73.000 víctimas fatales; y el ocurrido en la frontera entre Turquía y Siria en 2023, donde fallecieron cerca de 53.500 personas.
Mientras continúan las operaciones de rescate, organismos internacionales mantienen desplegados equipos de asistencia humanitaria para apoyar a las miles de familias afectadas por uno de los desastres naturales más graves registrados recientemente en Venezuela.
