La Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró que “las tasas de transmisión en toda Europa siguen siendo muy elevadas», lo que afecta a los sistemas hospitalarios y advirtió que es «prematuro» levantar las restricciones vigentes frente a la pandemia de coronavirus.
El director para Europa de la OMS, Hans Kluge, describió la situación actual como una «paradoja pandémica», en la que, por un lado, el despliegue de las vacunas ofrecía «notables esperanzas», pero por otro, «las nuevas variantes preocupantes presentan mayor incertidumbre y riesgo», según sus declaraciones reproducidas por la agencia de noticias AFP.
Sin embargo, el proceso de vacunación se ralentizó luego que las farmacéuticas anunciaran la imposibilidad de entregar las dosis en tiempo y forma.
En cuanto a la nueva variante descubierta en el Reino Unido, se confirmó su presencia en 33 países, y la variante identificada en Sudáfrica, en 16.
Según datos de la OMS, Europa registra un total de más de 33,4 millones de infectados y 722.740 muertos. En tanto, la mayoría de los países europeos volvieron a imponer duras restricciones y a cerrar fronteras en un nuevo intento para frenar el avance del virus.
El Gobierno de Hungría extendió este jueves un bloqueo parcial hasta el 1 de marzo, en vigor desde principios de noviembre y que debía expirar el 1 de febrero. Las medidas incluyen un toque de queda nocturno y el cierre de tiendas y restaurantes.
«Los expertos dicen que en ausencia de una vacuna, cualquier alivio conduciría a una nueva ola y un ajuste aún más drástico más adelante», advirtió el vocero del presidente Viktor Orban.
Hungría, con una población de alrededor de 10 millones, notificó 363.450 casos y 12.291 muertes.
