Flossie es una gata doméstica del Reino Unido que posee el récord Guinness como la gata viva más longeva del mundo.
Y no es para menos: el 29 de diciembre de 2025 cumplió 30 años.
De las calles, a la fama
Flossie nació el 29 de diciembre de 1995 en las calles de Merseyside, Inglaterra, muy cerca del Hospital St. Helens. Fue rescatada y pasó por varios hogares, hasta que en 2022 la organización benéfica Cats Protection la acogió y gestionó su adopción definitiva con Victoria Green, su actual dueña, quien reside en la localidad de Orpington, Inglaterra.
Ese mismo año, gracias a la colaboración de Cats Protection y veterinarios que verificaron su fecha de nacimiento, el Libro Guinness de los Récords certificó oficialmente su edad: 26 años y 316 días en noviembre de 2022. El reconocimiento la situó como una de las gatas más longevas jamás registradas, equivalente a unos 120 años humanos en aquel momento.
A pesar de su avanzada edad, Flossie sigue activa y con una personalidad cariñosa, aunque presenta problemas comunes en gatos longevos, como pérdida de visión y sordera parcial. Sin embargo, esto no ha disminuido su carácter juguetón ni su apetito por la comida, los mimos y los juegos.

El felino más viejo
Considerando que el promedio de vida de estos animales suele oscilar entre 15 y 20 años, sus 3 décadas de vida consolidan su título como la gata viva más longeva del planeta y se mantiene entre las siete felinas más longevas de la historia documentada por Guinness World Records. El récord entre gatos domésticos le pertenece a Creme Puff, un felino estadounidense que vivió 38 años y 3 días entre 1967 y 2005.