La defensa de Jair Bolsonaro presentó este viernes 28 un nuevo recurso para pedir la «nulidad» del juicio por golpismo y que su cliente sea absuelto. El expresidente fue condenado a 27 años de prisión, tres días después de que la corte suprema ordenara que comenzara a cumplir la pena.
Recluido en la Policía Federal
El exmandatario, de 70 años, está preso en dependencias policiales en Brasilia. El martes 25, la corte suprema había declarado «firme» la sentencia, una decisión tomada por el juez Alexandre de Moraes y avalada por el resto de la primera sala del supremo. Los abogados protestaron la decisión de Moraes y anticiparon que recurrirían. Es el segundo recurso intentado por la defensa, tras un primero que fue rechazado.
Bolsonaro permanece recluido en una habitación pequeña con frigobar, aire acondicionado y un televisor en la sede de la Policía Federal de la capital brasileña. Se encontraba desde agosto en prisión domiciliaria, pero el sábado pasado fue transferido a prisión preventiva por «riesgo de fuga», tras haber dañado su tobillera de monitoreo con un soldador.
Sus abogados niegan que haya intentado evadirse y atribuyeron el incidente a un estado de «confusión mental» inducido por medicamentos, una explicación que fue rechazada por el alto tribunal.
Complicaciones de salud
Bolsonaro sufre diversos problemas de salud, derivados de una puñalada que recibió en 2018 durante un acto electoral. Ha pasado por el quirófano varias veces y en los últimos meses sufrió frecuentes malestares, como crisis de hipo y vómitos.
Los abogados del expresidente han pedido prisión domiciliaria «humanitaria».














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