En una serie de mensajes y videos difundidos por redes sociales y medios oficiales, Padrino calificó la ofensiva como una “agresión militar gravísima” y afirmó que el país se reserva el derecho a la legítima defensa, amparado en el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas. Según el ministro, las fuerzas armadas se encuentran en despliegue total y en máxima alerta ante la posibilidad de nuevos ataques.
El jefe militar denunció que los bombardeos y operaciones aéreas habrían alcanzado objetivos civiles y militares en Caracas y en los estados Miranda, Aragua y La Guaira, en lo que describió como una ofensiva directa contra la soberanía venezolana. Reportes de su entorno y de la prensa local señalan incluso que la residencia del propio Padrino López habría sido blanco de ataques, reforzando la narrativa de que el alto mando militar estaría bajo fuego directo.
En ese contexto, el Gobierno decretó un estado de conmoción externa, medida que habilita una mayor coordinación de despliegues internos, el refuerzo de instalaciones estratégicas como Fuerte Tiuna y la base aérea de La Carlota, y la preparación de una respuesta militar prolongada.
Padrino alineó su discurso con la postura del presidente Nicolás Maduro, al asegurar que el objetivo de Washington sería apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en especial el petróleo y los minerales, y quebrar la independencia política del país. Según el ministro, la ofensiva militar es la culminación de una estrategia de presión que incluye sanciones económicas y acusaciones de narcotráfico contra el régimen chavista.
Además del componente militar, el titular de Defensa llamó a la movilización popular, exhortando a “todas las fuerzas sociales y políticas” a salir a las calles, repudiar la intervención extranjera y cerrar filas con la Fuerza Armada Nacional Bolivariana frente a Estados Unidos.
“El país está plenamente capacitado para defenderse”, reiteró Padrino López, dejando en claro que Venezuela se prepara para un escenario de confrontación abierta, mientras la crisis escala y aumenta la tensión regional.













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