En medio de la permanente discusión sobre el aborto y los derechos del ser humano antes del nacimiento, el estado de Georgia mantiene una legislación que ha marcado una diferencia dentro del escenario legal de Estados Unidos.
Se trata de la Living Infants Fairness and Equality (LIFE) Act, conocida originalmente como House Bill 481, una normativa que incorporó al Código de Georgia el reconocimiento del niño por nacer dentro de la definición de “persona natural”.
La ley considera como niño por nacer al ser humano perteneciente a la especie Homo sapiens durante cualquier etapa de su desarrollo mientras permanece en el vientre materno. De esta manera, el reconocimiento jurídico no queda limitado exclusivamente a una determinada etapa del embarazo.
Uno de los puntos centrales de la legislación está relacionado con la actividad cardíaca embrionaria o fetal. La normativa establece determinadas restricciones al aborto una vez detectada dicha actividad, aunque contempla excepciones previstas por la propia ley. También establece procedimientos destinados a comprobar la presencia de actividad cardíaca antes de determinadas intervenciones.
La LIFE Act atravesó distintos procesos y cuestionamientos judiciales después de su aprobación. Su aplicación cobró especial relevancia tras el cambio del escenario jurídico estadounidense generado por el fallo de la Corte Suprema en el caso Dobbs v. Jackson Women’s Health Organization, en 2022.
Pero la protección contemplada por Georgia también tiene consecuencias en materia tributaria. El Departamento de Ingresos del estado permite que, bajo determinadas condiciones, un niño por nacer con actividad cardíaca detectable sea considerado dependiente a efectos del impuesto estatal sobre la renta.
Para quienes defienden la protección de la vida desde el embarazo, estas medidas representan un paso importante en el reconocimiento jurídico de quienes todavía no han nacido y forman parte de un debate que continúa generando posiciones encontradas en Estados Unidos.
La discusión legal puede ser compleja, pero para muchas familias y comunidades de fe el tema también tiene una profunda dimensión espiritual. Como expresa el Salmo 139:13: “Porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre.”
