En el marco del clásico entre Fortaleza y Ceará, el jugador compatriota Adam Bareiro abrió el marcador con un cabezazo a los 36 minutos del primer tiempo.
Su festejo llamó la atención: simuló caminar apoyándose con un bastón, gesto interpretado por la afición y los rivales como una provocación al club rival, cuyo apodo “Vovô” (“Abuelito”) está asociado al Ceará.
Tras el festejo se generó un intercambio de empujones entre los jugadores de ambos equipos, que debió ser contenido por el árbitro antes de continuar el juego.
Sin embargo, al terminar el partido, Bareiro, también conocido como «El zorrito Bareiro» publicó en sus redes sociales una foto posando junto a un amigo suyo llamado Gonzalo Catoira, quien justamente cumplía 50 años, y explicó que la celebración estaba destinada a él: «Fue para un amigo mío que cumplió 50 años… le dije que iba a hacer un ‘vovozinho’ en su homenaje.
Con ello, el delantero intentó desactivar la polémica al revelar que su intención No fue ofender al rival sino homenajear a su allegado, aunque el contexto del gesto y su ubicación frente a la afición del Ceará complicaron la interpretación.
Este tipo de celebraciones, incluso cuando tienen una explicacion personal, terminan impactando en la dinámica del clásico y en el ambiente dentro del campo de juego.
















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