En entrevista telefónica con RCC Radio, el diplomático señaló que la embajada priorizó la seguridad de los compatriotas ante el contexto de guerra que involucra a Israel, Irán y el grupo armado Hezbolá, que opera desde el Líbano.
“Con mucho alivio puedo decir que los paraguayos que estaban aquí de visita o turismo ya están completamente fuera de Israel e incluso fuera de Medio Oriente”, expresó Rubín.
El embajador explicó que la representación diplomática tiene identificados aproximadamente 220 paraguayos residentes en Israel, muchos de los cuales cuentan también con ciudadanía israelí.
Según indicó, la mayoría proviene de la comunidad judía paraguaya que emigró al país de Oriente Medio a través del proceso conocido como Aliyah, mediante el cual adquieren la ciudadanía israelí. Hasta el momento, la embajada no recibió reportes de paraguayos heridos o afectados directamente por los ataques recientes.
“En situaciones anteriores sí tuvimos daños materiales en viviendas por impacto de misiles, pero por suerte no hubo víctimas entre compatriotas”, señaló.
ALGUNOS PARAGUAYOS CUMPLEN SERVICIO MILITAR
Rubín también mencionó que algunos paraguayos con ciudadanía israelí podrían estar actualmente realizando el servicio militar obligatorio en las fuerzas armadas israelíes. Estimó que entre dos y tres jóvenes de origen paraguayo se encontrarían en edad de cumplir con ese servicio, aunque lo hacen ya en condición de ciudadanos israelíes.
El embajador describió que la vida en Israel transcurre actualmente entre alertas de seguridad y refugios, debido al constante lanzamiento de misiles desde distintos frentes del conflicto.
Según relató, cuando se detecta una posible amenaza aérea, las autoridades emiten una primera advertencia que permite a la población buscar refugio con varios minutos de anticipación. “Entre la primera alerta y la sirena final uno puede tener entre ocho y diez minutos para dirigirse a un refugio seguro”, explicó.
A pesar de la gravedad de la situación, Rubín destacó que la sociedad israelí mantiene la calma y trata de continuar con sus actividades cotidianas.
“La vida aquí es entre alarma y alarma. La gente está acostumbrada y trata de seguir con la normalidad, llevando a los niños a las plazas o a la escuela cuando se puede”, comentó.
TRABAJO PERMANENTE DE LA EMBAJADA
El embajador indicó que la sede diplomática paraguaya se encuentra en permanente estado de alerta, coordinando información con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay y con otras embajadas latinoamericanas agrupadas en el GRULA.
Esto implica monitorear la situación de seguridad, mantener contacto con los compatriotas residentes y coordinar eventuales acciones de asistencia consular. Rubín afirmó que, aunque el peligro es real, la situación de los paraguayos está bajo control y la embajada continúa vigilando cualquier eventualidad.
“Podemos decir que en cuanto a los visitantes la misión está cumplida, porque ya no hay paraguayos de turismo o de paso en Israel. Pero seguimos atentos y monitoreando la situación”, concluyó.
