Rodríguez permanecía bajo restricciones financieras desde septiembre de 2018. Con esta medida, se eliminan los bloqueos que impedían a ciudadanos y entidades estadounidenses realizar transacciones con ella, permitiendo además el eventual descongelamiento de sus activos en territorio norteamericano.
Este movimiento ocurre en un contexto de transformación radical en la política venezolana, marcado por:
La captura de Nicolás Maduro: El expresidente enfrenta actualmente un juicio por narcotráfico en Nueva York.
El ascenso de Rodríguez: Quien asumió el mando interino tras la detención de Maduro en enero pasado.
Reapertura diplomática: La decisión se hace pública apenas dos días después de que la Embajada de EE. UU. en Caracas reanudara sus operaciones oficiales.
Desde sus redes sociales, la mandataria calificó la decisión como un «paso hacia la normalización» y expresó su confianza en que este avance sea el preludio del levantamiento total de las sanciones económicas que pesan sobre su país, con el fin de consolidar una agenda de cooperación binacional.
