Durante un mensaje transmitido en cadena nacional, Díaz-Canel señaló que funcionarios cubanos sostuvieron recientemente reuniones con representantes estadounidenses para abrir un canal de diálogo que permita abordar los principales «problemas existentes» entre las dos naciones. Sin embargo, no mencionó cuáles son esos problemas.
El mandatario indicó que estos contactos se realizan dentro de la línea política que ha sostenido la llamada Revolución cubana y afirmó que las conversaciones cuentan con el respaldo de las principales instancias del partido, el gobierno y el Estado de la isla.
Según explicó, el proceso de acercamiento también fue favorecido por la mediación o el apoyo de actores internacionales, quienes impulsaron la apertura de espacios de diálogo entre ambas partes.
Díaz-Canel recordó además que no es la primera vez que se producen intercambios de este tipo entre La Habana y Washington. En ese sentido, mencionó el proceso de acercamiento impulsado años atrás entre el entonces gobernante cubano, Raúl Castro, y el expresidente estadounidense Barack Obama, que permitió un período de distensión diplomática entre ambos países.
De acuerdo con el líder del régimen comunista cubano, el objetivo inicial de las actuales conversaciones es identificar los principales problemas bilaterales que requieren una solución y explorar posibles vías de entendimiento.
¿CUÁLES SON LAS EXIGENCIAS HOY DE ESTADOS UNIDOS AL RÉGIMEN CUBANO?
De acuerdo a lo que se conoce, a través de los medios, al día de hoy, viernes 13 de marzo de 2026, las exigencias de Estados Unidos hacia el régimen cubano han dado un giro drástico bajo la administración de Donald Trump. Tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en enero pasado, Washington ha intensificado su presión sobre la isla, condicionando cualquier alivio económico a transformaciones estructurales inmediatas.
Las principales exigencias actuales se resumen en los siguientes ejes:
1. Cambios Políticos «dramáticos» y de régimen
La Casa Blanca, a través de voceros como Karoline Leavitt y el Secretario de Estado Marco Rubio, ha sido explícita: la postura oficial es que «el régimen tiene que irse».
Democratización real: Se exige el cese del modelo unipartidista y la transición hacia un sistema democrático con libertades fundamentales (expresión, prensa y asociación).
Libertad de presos políticos: Washington exige la liberación inmediata de los cientos de detenidos tras las protestas de los últimos años (como las del 11J), incluyendo figuras emblemáticas como José Daniel Ferrer.
2. Bloqueo Energético y Tarifas a Terceros
En enero de 2026, EE. UU. emitió una Orden Ejecutiva que declara la situación en Cuba como una «amenaza inusual y extraordinaria» a la seguridad nacional.
Cero petróleo: EE. UU. exige que Cuba deje de recibir suministros de crudo que sostienen su sistema estatal.
Sanciones secundarias: Se han impuesto aranceles y sanciones a terceros países (como México o Rusia) que intenten suministrar combustible a la isla. Washington exige que cualquier flujo de energía se canalice exclusivamente hacia el sector privado cubano y no hacia empresas estatales o militares.
3. Ruptura de alianzas estratégicas
EE. UU. demanda que La Habana rompa sus vínculos militares y de inteligencia con potencias rivales:
Rusia y China: Se exige la eliminación de cualquier base de espionaje o presencia militar de estos países en la isla.
Eje Bolivariano: Con la caída de Maduro, EE. UU. presiona para que Cuba deje de interferir en los asuntos internos de otros países latinoamericanos.
4. Apertura económica al sector privado
Aunque la administración Trump mantiene el embargo, ha mostrado disposición a un «trato» (deal) económico bajo condiciones muy específicas:
Fortalecimiento de las MiPyMEs: Washington permite ciertas ventas (como petróleo o bienes básicos) siempre que se demuestre que el beneficiario final es el emprendedor independiente y no el conglomerado militar GAESA.
Transparencia financiera: Se exige que el régimen no tenga control sobre las transacciones en criptomonedas o remesas, las cuales EE. UU. intenta desviar de los canales estatales.
El «Ultimátum» de 2026
El gobierno estadounidense sostiene que el país está en «colapso» y que es interés del propio régimen negociar una salida antes de que la crisis humanitaria interna desemboque en un estallido incontrolable. Recientemente, se ha reportado que el Vaticano está mediando para la liberación de un grupo de presos políticos como un gesto de «buena voluntad» solicitado por Washington para iniciar conversaciones de bajo nivel.
