Crisis en Bolivia responde a una mezcla de factores y al accionar desestabilizador de Evo Morales, afirma politólogo

La profunda crisis política, social y económica que atraviesa Bolivia no obedece a una sola causa, sino a una combinación de problemas estructurales que hoy son aprovechados por el expresidente Evo Morales para impulsar una estrategia de desestabilización y evitar responder ante la Justicia, según sostuvo el politólogo internacional Mario Paz Castaing.

Crisis en Bolivia responde a una mezcla de factores y al accionar desestabilizador de Evo Morales, afirma politólogo

En entrevista con RCC Radio, el analista explicó este lunes que la situación boliviana es el resultado de un “cóctel explosivo” compuesto por una economía deteriorada, una sociedad históricamente fragmentada y la actitud “golpista” del exmandatario, quien permanece refugiado en la región del Chapare.

Paz Castaing señaló que Bolivia arrastra desde hace décadas profundas divisiones internas entre élites y pueblos originarios, entre las regiones del altiplano y el llano, y entre distintos sectores sociales y económicos.

A ello se suma el desgaste de la economía boliviana, afectada por la inflación y por problemas en la administración de los combustibles, un sector clave para el funcionamiento del país. “Bolivia es una sociedad fragmentada y polarizada, con múltiples asimetrías que hacen muy difícil su gobernabilidad”, explicó.

EVO MORALES, ACUSADO DE PROMOVER EL CAOS

Para el politólogo, el expresidente Evo Morales es el principal actor que está capitalizando el malestar social. Según indicó, desde el Chapare impulsa bloqueos de rutas, movilizaciones y acciones de presión con el objetivo de impedir su detención en el marco de procesos judiciales por presuntos delitos comunes.

“Es una mezcla de factores, pero hoy es aprovechada fundamentalmente por Evo Morales, que promueve el caos y la violencia para evitar que la fuerza pública lo ponga a disposición de la Justicia”, afirmó.

Paz Castaing sostuvo que Morales, quien en sus primeros años de gobierno tuvo un desempeño positivo, terminó cayendo en “el delirio del poder” y se convirtió en una carga para la democracia boliviana y regional.

RODRIGO PAZ HEREDÓ UNA “BOMBA DE TIEMPO”

El analista consideró que el actual presidente boliviano, Rodrigo Paz Pereira, asumió el poder con una situación extremadamente compleja. “Heredó una bomba de tiempo”, resumió.

No obstante, señaló que el nuevo gobierno también enfrenta dificultades internas, incluidas diferencias con su vicepresidente, lo que debilita su capacidad de respuesta.

UN FENÓMENO QUE COMBINA ECONOMÍA Y LUCHA POR EL PODER

Consultado sobre si el conflicto responde únicamente al aumento del costo de vida y a la crisis económica, Paz Castaing fue categórico. “No, es una mezcla”, insistió. A su criterio, el descontento social tiene causas reales, pero está siendo instrumentalizado políticamente por sectores afines a Morales.

El politólogo destacó que la mayoría de los países de la región condenó las acciones orientadas a alterar el orden democrático en Bolivia. Paraguay se sumó a una declaración conjunta con Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, Honduras, Panamá y Perú, en la que expresaron preocupación por el desabastecimiento de alimentos e insumos esenciales y respaldaron al gobierno constitucional boliviano.

Según Paz Castaing, el único presidente de la región que manifestó un respaldo explícito a Morales fue Gustavo Petro.

IMPACTO LIMITADO, PERO CON EFECTOS EN EL CHACO PARAGUAYO

El especialista señaló que la crisis boliviana podría tener algunas repercusiones en Paraguay, especialmente en el Chaco, por la cercanía geográfica y los vínculos comerciales. Sin embargo, aclaró que la economía paraguaya depende mucho más de lo que ocurra en Brasil y Argentina.

Paraguay gana atractivo para inversiones

Paz Castaing destacó que la inestabilidad en Bolivia está impulsando la salida de capitales hacia países más previsibles, entre ellos Paraguay. “Mucha gente busca refugiar sus inversiones en países con mayor estabilidad política y seguridad jurídica”, afirmó.

Según indicó, empresarios bolivianos ya vienen invirtiendo en el Chaco y en la Región Oriental, atraídos por una economía paraguaya más estable y por mejores perspectivas de crecimiento.

UNA ADVERTENCIA PARA LA REGIÓN

La crisis boliviana vuelve a evidenciar cómo la combinación de problemas económicos, fracturas sociales y liderazgos personalistas puede poner en riesgo la estabilidad democrática.

Para Mario Paz Castaing, Bolivia enfrenta una coyuntura crítica en la que el diálogo y el respeto institucional serán claves para evitar un deterioro aún mayor.

 

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