El abogado conservador José Antonio Kast asumió hoy la presidencia de Chile, Kast, con la promesa de instaurar un “gobierno de emergencia” para enfrentar con mano dura la delincuencia y la inmigración irregular, las dos mayores preocupaciones de los chilenos.
“Sí juro”, expresó Kast en una ceremonia solemne ante el pleno del Congreso en la ciudad de Valparaíso, a 110 km de Santiago, en la que relevó al mandatario izquierdista Gabriel Boric, en el poder en los últimos cuatro años.
Kast, de 60 años, dijo “las cosas van a cambiar” a los periodistas minutos antes de asumir, al condenar el ataque a balazos a un policía en el sur de país durante la madrugada.
Frente a un Congreso con una mayoría de derecha, Kast fue investido entre los vítores de sus compañeros. “Chi, chi, chi! ¡Le, le, le! ¡Viva Chile!”, se escuchó al término de la ceremonia.
Su primer acto como mandatario fue la toma de juramento de los 24 ministros de su gabinete. Dos de ellos fueron abogados de Augusto Pinochet (1973-1990).

Seguridad y deportaciones
A la ceremonia en la ciudad costera de Valparaíso acudieron parlamentarios de todos los partidos y una docena de jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo, entre ellos Santiago Peña, presidente de Paraguay, el rey Felipe VI de España y el presidente argentino Javier Milei.
Kast fue electo en medio de una ola conservadora que avanza en América Latina y luego del segundo triunfo electoral de Trump. Para llegar a la presidencia, el mandatario prometió enfrentar de manera frontal la criminalidad y deportar a cerca de 340.000 migrantes irregulares, en su mayoría venezolanos. «Este gobierno generó caos, desorden e inseguridad. Y nosotros vamos a ir a la inversa», afirmó durante la campaña.
En la opinión pública predomina la percepción de que Chile es un «país tomado por el crimen» debido al aumento de delitos en los últimos años, aunque las cifras siguen por debajo de las de otros países sudamericanos.
¿Quién es Kast?
De 60 años y padre de nueve hijos, el nuevo presidente chileno es un abogado conservador tradicional: rechaza el aborto incluso en casos de violación, la píldora anticonceptiva de emergencia, el divorcio, el matrimonio homosexual y la eutanasia.
Lleva 30 años en política, pero tiene un perfil bajo, a diferencia de otros líderes de derecha como el brasileño Jair Bolsonaro o el argentino Javier Milei, con quienes se lo compara. Tiene una agenda económica favorable al mercado, apuntando a la desregulación y la contención del gasto.
La asunción de Kast fortalece el bloque conservador sudamericano y abre una etapa de mayor sintonía con Washington, en contraste con los roces que marcaron el tramo final del gobierno de Boric. Para Chile, el nuevo ciclo comienza con una promesa clara de cambio, pero también con un frente interno exigente, sin mayoría clara en el congreso y un contexto internacional menos estable que el que acompañó su elección.