Dos miembros de la Guardia Nacional fueron baleados este miércoles en Washington D.C., a menos de dos cuadras de la Casa Blanca, y permanecen en «estado crítico».
El presidente Donald Trump calificó el ataque como «un acto de maldad, un acto de odio y un acto de terror» y advirtió que el responsable «pagará un precio muy alto». Anunció en una publicación en Truth Social que los miembros de la Guardia Nacional habían resultado «gravemente heridos» y que estaban en dos hospitales diferentes.

Sospechoso detenido
El sospechoso del ataque es Rahmanullah Lakamal, quien llegó a Estados Unidos desde Afganistán en 2021. Las autoridades habían informado previamente que el sospechoso estaba bajo custodia luego de ser neutralizado por otros miembros de la Guardia Nacional que se encontraban cerca y que habían oído los disparos.
Según lo informado por las autoridades, los dos miembros de la guardia estaban realizando “patrullas de alta visibilidad” cerca de la Casa Blanca antes de que apareciera el sospechoso, quien “levantó su brazo con un arma de fuego y disparó contra la Guardia Nacional”.
El presunto autor del ataque solicitó el asilo en 2024 y las autoridades se lo concedieron a principios de este año. La cadena Fox News, quien citó como fuente al director de la Agencia Central de Inteligencia, John Ratcliffe, detalló que el hombre trabajó con varias entidades del gobierno estadounidense, incluido los servicios de inteligencia.
En un breve video, Trump dijo que el sospechoso llegó a Estados Unidos en 2021 “en esos vuelos infames”, una referencia a las evacuaciones de afganos tras la toma del poder de los talibanes después de la retirada de Washington del país.
Inmigración de afganos, suspendida
Poco después del incidente se anunció que EE. UU. suspendía el procesamiento de todas las solicitudes de inmigración de afganos. El Servicio de Ciudadanía e Inmigración del país indicó que la decisión se tomó en espera de una revisión de los «protocolos de seguridad y verificación».
El director del FBI indicó que el incidente será investigado a nivel federal y prometió llevar ante la justicia a cualquier involucrado en el ataque y que no escatimarán recursos para mantener la seguridad de Washington.