El informe actualizado muestra que, entre 2015 y 2025, la oferta académica en Arquitectura creció un 67 %, pasando de 12 a 20 carreras habilitadas. Sin embargo, este aumento cuantitativo no fue acompañado por un avance equivalente en los procesos de evaluación y acreditación, dejando en evidencia una brecha persistente entre expansión y calidad.
Otro dato que enciende alertas es la marcada concentración en el sector privado, que reúne el 80 % de la oferta, frente a apenas un 20 % correspondiente a universidades públicas. Territorialmente, las carreras se concentran en Alto Paraná, Asunción y Central, consolidando polos académicos mientras amplias zonas del país siguen sin acceso a esta formación.
La ANEAES recuerda que, de acuerdo con la Ley Nº 2072/2003, Arquitectura integra el grupo de seis carreras cuya evaluación y acreditación es obligatoria, debido al alto impacto social, urbano y profesional de su ejercicio. En ese sentido, el informe advierte que la lenta consolidación de la acreditación plantea serios desafíos para el aseguramiento de la calidad en la educación superior.
Si bien existen instituciones —públicas y privadas— con carreras acreditadas y vigencias que se extienden hasta 2029 y 2030, bajo el Modelo Nacional y el Sistema ARCU-SUR, el panorama general sigue mostrando un sistema que habilita más de lo que garantiza.
La publicación de estos informes forma parte del mandato legal de la ANEAES y apunta a transparentar el estado real de la educación superior. No obstante, los datos dejan una pregunta abierta: ¿puede sostenerse el crecimiento de la oferta sin un control efectivo de la calidad en una profesión clave para el desarrollo urbano y social del país?














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