En el marco del retorno a clases, el Dr. Robert Núñez reflexionó sobre los desafíos actuales de la crianza y la disciplina en una entrevista radial. El especialista, quien actualmente se desempeña en el Policlínico Municipal de Asunción, puso el foco en una tendencia preocupante: padres que desautorizan las normas escolares o que no ofrecen un ejemplo de respeto hacia las instituciones.
Uno de los puntos que generó debate fue el uso de vestimentas adecuadas al momento de asistir a las escuelas. Núñez aclaró que no se trata de una postura moralista o discriminatoria, sino de una formación en valores.
«Hay reglas que cumplir. El respeto a las instituciones el chico lo ve y lo copia. La vestimenta es nuestra presentación al mundo; si nosotros no respetamos el lugar donde estamos, ¿cómo pretendemos que los chicos lo hagan?», cuestionó.
Para el médico, la disciplina no debe confundirse con autoritarismo o violencia física (como el «zapatillazo» o «cintarazo»), sino con la creación de hábitos saludables desde la primera infancia: horarios de sueño, alimentación y cumplimiento de tareas.
EL PELIGRO DE LA DESAUTORIZACIÓN
El Dr. Núñez advirtió que cuando los padres cuestionan o burlan las normas del colegio frente a sus hijos, están sembrando una semilla de conflicto que estallará en la adolescencia. «En la adolescencia, que ya es una ensalada hormonal de rebeldía normal, se exacerban las conductas mal aprendidas. El chico te va a retrucar: ‘¿Por qué me exigís esto si vos sos así?’», explicó.
Asimismo, lamentó que muchos padres, por temor a repetir crianzas rígidas del pasado, caigan en el extremo del «libre albedrío», lo que genera inseguridad en los niños. «Nuestro cerebro es una esponja de los cero a los cinco años. Si en la familia inculcamos a no cumplir las reglas, después no podemos quejarnos si el chico miente o no respeta la propiedad ajena».
DINERO VS. CONOCIMIENTO
El especialista también criticó la postura de ciertos sectores que, amparados en el pago de cuotas en colegios privados, pretenden imponer sus propias reglas. «El dinero no te mete automáticamente conocimiento en la cabeza, ni te hace un pensador, ni te da derecho a pasar por encima de las normas. Querer imponerse porque uno tiene más dinero es una forma de violencia», sentenció.
Finalmente, hizo un llamado a recuperar el diálogo familiar frente a la invasión de las pantallas y los «falsos modelos» de las redes sociales, reafirmando que el entorno más seguro y fiable para un niño siempre debe ser una familia con límites claros y afecto.
