Durante una conferencia de prensa en la que se presentó el balance del primer año de gestión de la nueva administración del CONES, Ramírez señaló que de unos 550 títulos analizados inicialmente, alrededor de 250 presentaban evidencias de adulteración o falsificación y no eran reconocidos por las propias universidades que supuestamente los habían expedido.
“Necesitamos que el sistema se vaya saneando y llegue a su número real. No estamos para perjudicar a nadie, sino para que la ley se cumpla y para que el ciudadano encuentre una universidad ordenada y con garantías de calidad”, expresó el titular del CONES.
Según explicó, toda la documentación fue remitida a la Fiscalía para su investigación. Agregó que estos casos involucrarían a personas que habrían accedido a puestos laborales utilizando títulos irregulares, cuya validez deberá ser determinada por la Justicia.
Ramírez indicó además que existen otros 300 títulos bajo observación que tampoco estarían en regla y que cualquier nuevo caso detectado será igualmente remitido a las autoridades competentes.
El ministro sostuvo que estos hallazgos forman parte del proceso de ordenamiento y saneamiento del sistema de educación superior impulsado desde hace un año, tras encontrar una institución con numerosos expedientes pendientes, escasos mecanismos de control y procesos administrativos acumulados durante años.
Entre los avances mencionados, destacó que el CONES logró analizar la totalidad de unos 1.000 proyectos de habilitación de carreras universitarias que permanecían pendientes, de los cuales solo el 35% cumplió los requisitos necesarios para obtener la aprobación correspondiente.
Asimismo, recordó que anteriormente existían retrasos de hasta 10 y 12 años en los procesos de habilitación y acreditación de carreras, además de casi 3.000 ofertas académicas pendientes de actualización y más de 400 solicitudes de reconocimiento de títulos extranjeros sin resolver.
Como parte de las nuevas medidas de control, el CONES implementó mayores exigencias para la habilitación de carreras, avanzó en la digitalización de procesos y puso en marcha el Registro Único del Estudiante de Educación Superior (RUE-ES), una herramienta que permitirá verificar la trayectoria académica de cada estudiante y evitar la emisión o registro de títulos sin respaldo documental.
Ramírez aseguró que el objetivo es brindar mayor transparencia al sistema universitario paraguayo y ofrecer garantías a los estudiantes sobre la calidad y legalidad de las carreras que cursan.
“Estamos ordenando un sistema que estaba desordenado y dando herramientas para que la ciudadanía pueda identificar cuáles son las instituciones que cumplen con las exigencias legales y académicas”, concluyó.
