El acto reunió a miles de visitantes y a altas autoridades nacionales, entre ellas el presidente de la República, Santiago Peña, el vicepresidente, Pedro Alliana, ministros, parlamentarios e intendentes. Frente a ellos, Agustín Konrad, representante del sector productivo, destacó el crecimiento sostenido de la Agrodinámica, que este año reunió a más de 400 empresas y se convirtió en una de las principales vitrinas tecnológicas del país. Sin embargo, advirtió que el potencial productivo de Itapúa continúa limitado por un problema estructural: la dependencia logística.
Según explicó, las empresas paraguayas siguen sujetas a los costos y condiciones impuestas por operadores portuarios extranjeros o por intermediarios que encarecen los envíos y reducen el margen de ganancia del productor. “Tenemos que unirnos y construir un puerto nuestro, para que nadie nos obligue a malvender. Hoy muchos se están aprovechando de las empresas paraguayas”, reclamó.
El dirigente afirmó que cooperativas, industrias y organizaciones del agro ya invirtieron en tecnología, genética, infraestructura y ampliación de capacidad de almacenamiento, pero que la logística sigue siendo un cuello de botella que frena la competitividad. “Colonias Unidas es un orgullo para Itapúa y para Paraguay. El sector productivo está haciendo su parte, pero necesitamos condiciones reales para crecer”, sostuvo.
Ante las autoridades también pidió mayor coordinación estatal para evitar trabas burocráticas y garantizar reglas claras que protejan al productor, especialmente frente al contrabando y los retrasos en el traslado de granos. Señaló que el Estado debe ser un aliado del agricultor y no un obstáculo, y valoró la disposición del ministro de Agricultura para frenar prácticas que afectan a los pequeños y medianos productores.
Finalmente, calificó al sector productivo como “la gente que trabaja y mueve el país”, y pidió que el Gobierno acompañe con decisiones estratégicas que permitan que Itapúa y el Paraguay sigan creciendo. “Tenemos un país extraordinario, pero necesitamos dejar de depender de otros para exportar. Un puerto propio es un paso que ya no puede esperar”, concluyó.
