Según el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la propuesta prioriza áreas consideradas estratégicas para la población, como salud pública, educación, protección social y seguridad, pero también incorpora un componente que tendrá un fuerte impacto sobre las cuentas públicas: la cancelación de las deudas acumuladas con proveedores de los ministerios de Salud Pública y Obras Públicas.
El ministro de Economía, Óscar Lovera, advirtió que el cumplimiento de estas obligaciones tendrá consecuencias sobre el resultado fiscal. Explicó que la gestión de los atrasos obligará a cerrar 2026 con un déficit de 3,2% del PIB, mientras que para 2027 se proyecta un resultado fiscal de -3,9% del PIB.
La cifra supera ampliamente la meta estructural establecida por la Ley de Responsabilidad Fiscal, que fija un déficit máximo de 1,5% del PIB para la Administración Central. Para 2027 se prevé una ampliación excepcional de 2,4 puntos porcentuales, vinculada principalmente al pago de las deudas y al acompañamiento de las inversiones previstas.
UN PRESUPUESTO DE G. 166,3 BILLONES
El proyecto presentado por el MEF asciende a G. 166,3 billones, distribuidos en G. 87,9 billones para la Administración Central y G. 78,4 billones para las entidades descentralizadas.
Una parte significativa del presupuesto corresponde a gastos que tienen escaso margen de reducción. Lovera señaló que G. 49,7 billones son gastos rígidos, que incluyen salarios y otros servicios personales, jubilaciones y programas sociales.
Esto representa uno de los principales desafíos para las finanzas públicas: una porción importante de los recursos ya está comprometida antes de comenzar el ejercicio fiscal, reduciendo el espacio disponible para nuevas políticas o inversiones.
SALUD: SINCERAR LA DEMANDA DE MEDICAMENTOS
Uno de los puntos destacados por el ministro fue la situación del Ministerio de Salud, particularmente en materia de medicamentos e insumos.
Lovera anunció que durante 2027 se buscará realizar un “sinceramiento” de los requerimientos de Salud, en un contexto marcado por las deudas acumuladas y las dificultades para garantizar el abastecimiento.
En paralelo, el MEF presentó el Sistema de Gestión de Bienes y Servicios (SIGEBYS), una herramienta tecnológica destinada a fortalecer el control de las compras públicas.
El sistema ya comenzó a implementarse y próximamente incorporará también las obras del Ministerio de Obras Públicas. Según explicó Lovera, permitirá tener una visión integral del proceso de contratación, desde el requerimiento hasta la ejecución, además de identificar responsabilidades de los distintos actores.
La intención es avanzar hacia compras públicas más ordenadas, transparentes y controladas, reduciendo espacios para errores, atrasos o deficiencias en la gestión.
CRECIMIENTO DEL 4,2% E INFLACIÓN DEL 3,5%
El proyecto de presupuesto fue elaborado sobre una previsión de crecimiento económico del 4,2% para 2027, una inflación estimada en 3,5% y un tipo de cambio de referencia de G. 6.458 por dólar.
El Gobierno apuesta así a un escenario de expansión económica que permita sostener el incremento de los recursos públicos, al mismo tiempo que enfrenta las obligaciones pendientes y busca fortalecer la inversión.
El gran desafío será, sin embargo, cómo financiar un presupuesto creciente sin profundizar el desequilibrio fiscal.
El PGN 2027 llega al Congreso con más recursos para áreas sensibles, pero también con una pesada carga: pagar las deudas acumuladas, sostener un elevado nivel de gastos rígidos y financiar nuevas inversiones en un escenario de déficit excepcionalmente alto.
