Peña recordó que esta es la duodécima vez que los combustibles de la estatal experimentan una disminución desde el inicio de su gestión. Según señaló, estas decisiones forman parte de una política orientada a proteger la economía de las familias y mantener competitivos los costos internos. “Pensamos en cuidar tu bolsillo y el de todas las familias paraguayas”, afirmó, resaltando además que un “Paraguay gigante” es aquel donde las empresas públicas están realmente al servicio de la gente.

Con la nueva baja, los precios quedan de la siguiente manera: el diésel Porã pasa a costar G. 6.500 y el diésel Mbarete, G. 8.300. La nafta de 88 octanos queda en G. 5.440; la de 93, en G. 5.940; y la de 97 octanos, en G. 7.290 por litro. La última reducción se había aplicado en septiembre, también por G. 250, y previamente en agosto se había registrado una disminución similar. Con esta nueva actualización, Petropar vuelve a ajustar el mercado y busca mantener su posición como una opción accesible para los consumidores en todo el país.














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