Paraguay participó de las reuniones de gobernanza de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) y de la XI Semana de la Energía, realizadas en Santo Domingo, República Dominicana, donde los países de la región acordaron nuevas líneas de cooperación para responder a los desafíos energéticos y tecnológicos.
Uno de los principales aspectos de interés para Paraguay es la posibilidad de aprovechar estos espacios de integración para impulsar nuevas inversiones, incorporar tecnologías y fortalecer su posicionamiento en el escenario energético regional, teniendo en cuenta su importante capacidad de generación hidroeléctrica.
La delegación nacional estuvo encabezada por el viceministro de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, acompañado por los ingenieros Gustavo Cazal y Fabio Lucantonio, en representación del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).

El encuentro reunió a representantes de los 27 países miembros de la organización, autoridades gubernamentales, organismos multilaterales y referentes del sector privado. La agenda abordó cuestiones estratégicas como la seguridad energética, la integración regional, la innovación tecnológica y las inversiones necesarias para modernizar los sistemas energéticos.
INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y NUEVAS OPORTUNIDADES PARA EL SECTOR ELÉCTRICO
Entre las decisiones ministeriales adoptadas figura la elaboración de un diagnóstico regional sobre el impacto de la inteligencia artificial en el sector energético, especialmente ante el crecimiento de la demanda eléctrica de los centros de datos.
También se planteó conformar un grupo técnico para promover aplicaciones seguras, eficientes y éticas de esta tecnología.
Para Paraguay, este debate adquiere relevancia por la disponibilidad de energía hidroeléctrica y la posibilidad de evaluar nuevas actividades económicas que demandan un suministro eléctrico confiable.
Sin embargo, aprovechar esa ventaja requerirá analizar la capacidad de la infraestructura, las necesidades del mercado interno y las condiciones necesarias para atraer inversiones que generen empleo y valor agregado.
La agenda regional también contempla medidas para ampliar el uso de la electricidad en distintos sectores de la economía, mediante tecnologías de almacenamiento y sistemas inteligentes de gestión de la demanda.
COOPERACIÓN PARA UNA ENERGÍA MÁS EFICIENTE Y SOSTENIBLE
Otro de los acuerdos apunta a promover la economía circular en el sector energético, mediante una mejor gestión de las tecnologías y sus residuos. Entre las iniciativas previstas figuran el reciclaje de paneles solares y baterías de vehículos eléctricos, además del aprovechamiento de residuos industriales.
Asimismo, los países acordaron establecer un espacio permanente para incorporar a las nuevas generaciones en las discusiones sobre el desarrollo y la transición energética.
Estas iniciativas buscan preparar a la región para los cambios tecnológicos y ambientales que afectan tanto a la producción como al consumo de energía.
SUBSIDIOS: ASISTENCIA MEJOR FOCALIZADA Y SOSTENIBILIDAD FISCAL
La reunión también dio lugar a una Declaración Conjunta sobre la focalización de los subsidios energéticos, respaldada por una mayoría de los países participantes.
La propuesta busca mejorar los mecanismos de asistencia pública para que los beneficios lleguen efectivamente a los sectores más vulnerables, sin comprometer la sostenibilidad de las finanzas públicas y respetando las competencias de cada Estado.
El planteamiento abre un espacio de discusión regional sobre cómo compatibilizar la protección de los hogares que más necesitan ayuda con una administración eficiente de los recursos públicos.
EL DESAFÍO PARA PARAGUAY: CONVERTIR LA COOPERACIÓN EN RESULTADOS
La participación en la OLACDE permite a Paraguay intercambiar experiencias, conocer nuevas herramientas tecnológicas y formar parte de las discusiones que orientarán las políticas energéticas de la región.
No obstante, el beneficio para el país dependerá de la capacidad de convertir esos acuerdos en proyectos concretos, oportunidades de inversión y mejoras en la infraestructura y la gestión energética.
La disponibilidad de generación hidroeléctrica representa una ventaja para Paraguay, pero aprovecharla exige planificación, seguridad de suministro, inversiones y una estrategia que vincule la política energética con el desarrollo industrial y la creación de empleo.
En ese contexto, la integración regional puede constituir una herramienta para ampliar las oportunidades económicas del país, siempre que las iniciativas acordadas se traduzcan en resultados verificables para la producción y la población.














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