El incremento se acentuó en marzo, cuando el consumo alcanzó los 3.271.101 MWh, lo que representa una suba interanual del 27%. Este volumen fue abastecido principalmente por la Itaipú Binacional con 2.671.573 MWh, seguida de la Entidad Binacional Yacyretá con 521.091 MWh y la Central Acaray con 78.428 MWh. A esto se suma el aporte aún incipiente de la planta fotovoltaica de Puerto Esperanza, en el Chaco, que inyectó poco más de 9 MWh al sistema.

Pese a estos niveles históricos de generación, el suministro eléctrico a la población continúa enfrentando dificultades. Usuarios en distintos puntos del país reportan cortes frecuentes y problemas en la calidad del servicio, lo que pone en evidencia las limitaciones estructurales de la red de distribución y la lentitud en la ejecución de inversiones para ampliar la capacidad operativa de la ANDE.
En este contexto, si bien la institución reafirma su compromiso de garantizar un servicio confiable mediante planificación técnica y obras de infraestructura, diversos sectores coinciden en la necesidad de avanzar hacia una transformación más profunda del modelo energético.
Entre los principales planteamientos se encuentra la apertura del ente estatal al capital privado, tanto local como extranjero, como mecanismo para lograr nuevas fuentes de generación, acelerar la expansión de redes, modernizar el sistema y mejorar la respuesta a la creciente demanda.
Asimismo, se subraya la importancia de que Paraguay aproveche plenamente la energía que le corresponde en las grandes hidroeléctricas como Itaipú y Yacyretá, no solo para el abastecimiento interno, sino también como base para atraer inversiones a gran escala, impulsar la industrialización y consolidar su competitividad energética en la región.
El desafío, advierten especialistas, no pasa únicamente por generar más energía, sino por garantizar que esa capacidad llegue de manera eficiente, continua y de calidad a los usuarios finales.














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