El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) es un indicador económico clave que mide el optimismo o pesimismo de los consumidores sobre su situación financiera personal y la economía en general, sirviendo para predecir el consumo e inversión futuros, con valores por encima de 50 indicando optimismo y por debajo, pesimismo.
Este resultado representa una mejora frente a octubre, cuando el índice se ubicó en 48,32 puntos, lo que indica un mayor optimismo de los hogares en el corto plazo. Sin embargo, el nivel actual sigue siendo inferior al de noviembre de 2024, cuando el ICC había llegado a 55,63 puntos, mostrando que la percepción general aún no logra consolidarse.

Al analizar la situación económica actual, el Índice de Situación Económica (ISE) se ubicó en 38,38 puntos, con un aumento de 3,50 puntos respecto al mes anterior. Pese a esta suba mensual, el indicador sigue por debajo del valor registrado hace un año, lo que sugiere que muchas familias continúan percibiendo dificultades en su economía cotidiana.
En cuanto a las expectativas a futuro, el Índice de Expectativas Económicas (IEE) alcanzó 66,71 puntos, mostrando una mejora de 4,96 puntos frente a octubre. Este dato refleja una visión algo más positiva sobre la economía en los próximos meses, aunque todavía se mantiene 3,38 puntos por debajo del nivel observado en noviembre de 2024.
Un dato relevante del informe es el aumento en la predisposición al ahorro. El 23% de los encuestados manifestó intención de ahorrar, lo que representa un incremento de 4,75 puntos porcentuales respecto al mes anterior y de 3 puntos en comparación con el mismo período del año pasado. Este comportamiento sugiere una mayor cautela de los hogares ante el contexto económico.
En relación con la compra de bienes durables, se observaron mejoras mensuales en la intención de adquirir casas y motos, mientras que la predisposición a comprar electrodomésticos y automóviles disminuyó. No obstante, al comparar con noviembre de 2024, todas las categorías registraron caídas, lo que evidencia un consumo aún contenido en términos interanuales.
En conjunto, los datos muestran una leve recuperación del ánimo del consumidor, impulsada principalmente por mejores expectativas, aunque persisten señales de prudencia en el gasto y una percepción económica todavía más débil que la del año pasado.













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