El informe se basa en datos de “Our World in Data” y de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que muestran una tendencia constante a nivel mundial: a medida que la productividad aumenta, las horas trabajadas por persona tienden a disminuir.
Esta dinámica también se observa en Sudamérica. Economías con mayor productividad por hora —medida a través del Producto Interno Bruto (PIB) por hora trabajada— registran jornadas laborales más reducidas que otros países de la región. En ese grupo destacan Uruguay, Chile y Argentina.
Según el estudio, Uruguay presenta unas 1.481 horas trabajadas por persona al año y una productividad de 38,7 por hora. Chile registra una productividad de 34,4 por hora y Argentina 33,8, ambos con jornadas laborales promedios menores a las de Paraguay.

En contraste, Paraguay registra unas 2.123 horas trabajadas al año por trabajador y una productividad de 16,3 por hora, lo que lo ubica entre las economías sudamericanas que aún enfrentan el desafío de mejorar su eficiencia productiva.
El informe también muestra comportamientos diversos dentro de la región. Colombia, por ejemplo, registra incluso más horas trabajadas que Paraguay —2.471 horas al año— pero con una productividad de 18,3 por hora. Esto evidencia que los niveles de eficiencia pueden variar considerablemente incluso entre países con cargas laborales similares.
En otros casos, como Ecuador y Bolivia, las horas trabajadas al año son menores que en Paraguay, aunque con niveles de productividad también inferiores. El documento concluye que la reducción de la jornada laboral suele ser consecuencia de mejoras sostenidas en la productividad.
En ese sentido, el estudio destaca que el fortalecimiento de la eficiencia económica —a través de innovación, incorporación de tecnología, capacitación del capital humano y mayor competitividad— constituye uno de los principales desafíos para las economías en desarrollo.
¿QUÉ ES LA PRODUCTIVIDAD?
La productividad laboral es un indicador económico que mide la cantidad de bienes o servicios que un trabajador produce en un determinado tiempo de trabajo. En términos simples, refleja qué tan eficiente es el uso del trabajo en un proceso productivo.
Generalmente se calcula dividiendo la producción total —como el Producto Interno Bruto (PIB)— entre el número de trabajadores o entre las horas trabajadas, lo que permite estimar cuánto valor económico se genera por cada persona o por cada hora de trabajo.
Este indicador es clave para evaluar el desempeño de una economía, ya que mayores niveles de productividad permiten producir más con los mismos recursos o incluso con menos tiempo de trabajo.
Factores como la capacitación del capital humano, el uso de tecnología, la innovación, la organización del trabajo y la inversión en infraestructura influyen directamente en la productividad laboral. Cuando esta mejora de manera sostenida puede traducirse en mayores salarios, mayor competitividad y, con el tiempo, jornadas laborales más cortas.














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