Hambre Cero impulsa 30.000 empleos formales y dinamiza toda la economía paraguaya

El programa emblemático del Gobierno, Hambre Cero en las escuelas, no solo avanza en la lucha contra la desnutrición infantil, sino que se ha convertido en uno de los principales motores de generación de empleo formal y dinamización económica a nivel país.

Así lo afirmó Carlos París, viceministro de Políticas Sociales del Ministerio de Desarrollo Social, en el programa “Siglo a Siglo”, emitido este domingo por RCCTV, quien destacó que el plan ya permitió la creación de alrededor de 30.000 puestos de trabajo directos, principalmente a través del servicio de cocción de alimentos en las escuelas públicas.

“Hoy tenemos alrededor de 30.000 padres y madres que ingresaron al servicio de cocción alimentaria. Son cocineras y cocineros, porque también hay varones. Eso hizo que las empleadoras los inscriban en el Instituto de Previsión Social (IPS). Hoy son trabajadores formales, con cobertura de salud y jubilación”, explicó el viceministro.

En ese sentido, París compartió una anécdota que refleja el impacto social del programa. Relató el caso de una madre de cuatro hijos que llevaba siete años desempleada, porque debía cuidar a uno de sus niños con autismo. Con la implementación de Hambre Cero, ese hijo comenzó a asistir a la escuela y ella pudo acceder a un puesto laboral en la misma institución educativa. “Pudo estar cerca de su hijo y, al mismo tiempo, trabajar cocinando para los demás niños. Eso es inclusión real, es dignidad y es oportunidad”, subrayó.

UN EFECTO MULTIPLICADOR EN TODA LA ECONOMÍA

Más allá de los 30.000 empleos directos generados en las cocinas escolares, el viceministro remarcó que el impacto del programa se extiende a toda la cadena productiva y logística, con un efecto multiplicador incalculable.

La iniciativa moviliza a la agricultura familiar, fortalece a las MiPymes proveedoras de alimentos, activa el transporte y la logística —desde pequeños camiones hasta empresas de distribución— y promueve la formalización laboral en sectores históricamente relegados.

“Después está todo el resto de la cadena: la agricultura familiar, las MiPymes, la logística, quienes llevan los alimentos. Todo eso también genera empleo y mueve la economía local”, sostuvo París.

POLÍTICA SOCIAL CON IMPACTO ECONÓMICO

Con estos resultados, Hambre Cero se consolida no solo como una política social orientada a garantizar la alimentación escolar, sino también como una herramienta estratégica de desarrollo, capaz de generar empleo formal, inclusión social y crecimiento económico simultáneamente.

Cabe destacar que l Gobierno anunció un aumento en la participación de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes) dentro del programa Hambre Cero, que este año duplicará su cupo de provisión, pasando del 5% al 10%. La decisión fue adoptada durante la reunión del Consejo Nacional de Alimentación Escolar (CONAE), encabezada por el presidente de la República, Santiago Peña.

En el encuentro se evaluaron los últimos meses de implementación del programa y se ajustaron estrategias de cara al inicio del año lectivo. El ministro de Desarrollo Social, Tadeo Rojas, informó que el servicio de alimentación escolar está plenamente organizado para arrancar desde el primer día de clases, con financiamiento garantizado y cobertura sin interrupciones.

Rojas destacó que el incremento en la participación de las MiPymes responde a un informe técnico del Ministerio de Industria y Comercio y apunta a fortalecer el impacto productivo del programa. “Esta medida permitirá ampliar las compras directas a micro, pequeñas y medianas empresas, dinamizando la economía local, generando empleo y promoviendo una vinculación más directa entre productores y empresas proveedoras”, explicó.

 

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