La disposición se aplica dentro del programa Hambre Cero, impulsado por el Ministerio de Desarrollo Social con apoyo del Ministerio de Industria y Comercio y el Ministerio de Agricultura y Ganadería. La estrategia busca integrar a productores y emprendedores locales en la cadena de suministro de alimentos destinados a las escuelas.
Según datos oficiales, solo durante 2025 las compras a Mipymes superaron los USD 20 millones, cifra que ya sobrepasaba el porcentaje del 5% previsto para ese año. En ese período se vincularon alrededor de 600 empresas al sistema y se emitieron más de 9.000 facturas dentro del esquema de provisión para el programa.
La ampliación del cupo para las Mipymes se concreta tras el inicio del año lectivo y apunta a reforzar el componente productivo del plan estatal. En términos prácticos, el incremento permitirá ampliar el acceso de pequeñas empresas a contratos públicos, facilitando su formalización, crecimiento y estabilidad financiera.
Desde el punto de vista territorial, los departamentos de Amambay, Canindeyú y Caaguazú registraron en 2025 los mayores niveles de ejecución en compras a Mipymes, consolidando el impacto regional del programa.
El modelo de compras inclusivas busca consolidar un circuito económico local: por un lado garantiza alimentos frescos y de calidad para los estudiantes, y por otro impulsa el desarrollo de proveedores nacionales.
En ese marco, el Viceministerio correspondiente ya inició convocatorias para conectar a las Mipymes con las 25 empresas adjudicadas para la provisión del servicio de alimentación escolar.
Con esta ampliación, el Ejecutivo busca equiparar la participación de las Mipymes con el nivel de compras destinado a la agricultura familiar, promoviendo una mayor circulación económica y la generación de empleo en distintas regiones del país.
