Durante una jornada en el Departamento Central, donde se entregaron 33 unidades habitacionales en Areguá (Proyecto Arasy I) y Luque (Proyecto Vida Alegre I), el Presidente de la República, Santiago Peña, anunció tres modificaciones cruciales al programa.
En el anuncio más destacado, el límite de ingresos para acceder al programa se eleva de uno a seis salarios mínimos, alcanzando los Gs. 17.394.288. Esta medida abre la puerta a miles de familias trabajadoras que hasta ahora se encontraban por encima del límite para subsidios, pero por debajo de los requisitos del crédito tradicional.
Adicionalmente, el monto máximo del préstamo se incrementa de Gs. 525 millones a Gs. 608 millones, diversificando las opciones de compra para incluir viviendas terminadas, dúplex, departamentos o la adquisición de terrenos con construcción.
La tercera gran novedad es la expansión del programa a los paraguayos residentes en el exterior. Compatriotas que viven en Estados Unidos, España y Argentina ahora podrán invertir en Paraguay y asegurar un hogar en su tierra natal. «Queremos que el esfuerzo que envían cada mes a sus familias se traduzca en progreso y dignidad», expresó el Presidente Peña.
El mandatario enfatizó la visión integral del programa, vinculando la estabilidad macroeconómica con beneficios tangibles. “Cuando un trabajador paga la cuota de su casa, está construyendo su propio patrimonio, pero también está generando empleo para el albañil, el plomero, el electricista y el olero. Cada vivienda es una cadena de oportunidades que mueve la economía”, recalcó.
Esta iniciativa, implementada por el MUVH en alianza con la AFD y el MDS, ha logrado movilizar más de 100 millones de dólares en inversiones privadas. El ministro de Desarrollo Social, Tadeo Rojas, destacó el impacto humano del programa: «Estas viviendas no solo representan un techo digno, sino también modernidad, comodidad y felicidad… el Estado acompaña el esfuerzo de las familias trabajadoras y les devuelve esperanza».














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