El organismo internacional estima que Paraguay crecerá 4,4% este año, después de haber registrado una expansión de 6,6% en 2025. Para los próximos años, el FMI prevé una convergencia gradual hacia un crecimiento potencial de 3,8% en el mediano plazo.
Uno de los principales respaldos a esta perspectiva es el comportamiento de la economía durante los primeros meses del año. El PIB real aumentó 5,8% interanual en el primer trimestre de 2026, impulsado por los sectores de servicios, manufacturas, agricultura, construcción y distribución de energía.
INFLACIÓN BAJO CONTROL
El FMI también resaltó la evolución favorable de los precios. La inflación interanual se situó en 2,1% en junio de 2026, mientras que las proyecciones apuntan a que el indicador cierre el año alrededor de la meta de 3,5% del Banco Central del Paraguay (BCP).
Para el organismo, las políticas macroeconómicas aplicadas en los últimos años han contribuido a preservar la estabilidad de precios y a consolidar la confianza en la economía.
MANTENER EL ORDEN FISCAL
En el frente fiscal, el Fondo valoró el compromiso del Gobierno con la consolidación de las cuentas públicas y con el objetivo de retornar al cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Fiscal en 2028.
No obstante, planteó como desafíos continuar mejorando la recaudación tributaria, elevar la eficiencia del gasto y fortalecer la gestión de las finanzas públicas. También consideró fundamental regularizar oportunamente los atrasos de gastos y reforzar los mecanismos de gestión financiera para mantener la credibilidad de la política fiscal.
BUEN RESPALDO EXTERNO Y SISTEMA FINANCIERO ESTABLE
La posición externa de Paraguay también fue destacada. El déficit de cuenta corriente bajó al 2,5% del PIB en 2025 y para este año se proyecta en 2,6%, mientras las reservas internacionales permanecen en niveles considerados adecuados para enfrentar eventuales shocks externos.
El sistema financiero, por su parte, mantiene riesgos contenidos, con bancos que presentan niveles adecuados de capitalización, liquidez y rentabilidad. El FMI recomendó continuar fortaleciendo las herramientas macroprudenciales y la vigilancia sobre posibles vulnerabilidades.
REFORMAS, EL DESAFÍO PARA CRECER MÁS
Aunque la evaluación general es positiva, el organismo considera que Paraguay debe profundizar sus reformas estructurales para transformar la estabilidad macroeconómica en mayor productividad y crecimiento sostenible e inclusivo.
Entre las prioridades menciona el fortalecimiento institucional, la reducción de la informalidad, la mejora del clima de inversión y las políticas destinadas a aumentar la resiliencia frente al cambio climático.
En síntesis, el FMI reconoce la resiliencia de la economía paraguaya y la fortaleza de sus fundamentos, pero advierte que preservar estos resultados requerirá completar la consolidación fiscal, mejorar la gestión del Estado y mantener el ritmo de las reformas estructurales.
