Fernández Valdovinos anuncia “economía de guerra” en el Estado ante caída de recaudaciones

El ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, anunció este lunes que el Gobierno impondrá una “economía de guerra” en la administración pública, en respuesta a la caída de las recaudaciones fiscales y a la presión generada por el nivel de endeudamiento y compromisos acumulados del Estado. Dijo que a la economía "le va bien", pero al fisco "no tanto", lo que no deja de sonar curioso, hasta contradictorio, porque si a la economía le va bien, el fisco tiene que estar recaudando.

Fernández Valdovinos anuncia “economía de guerra” en el Estado ante caída de recaudaciones

El ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos (i), junto al jefe de Gabinete de la Presidencia, Javier Giménez, tras una larga reunión con el presidente Peña, este lunes.

Tras reunirse con el presidente de la República, Santiago Peña, el titular del Ministerio de Economía y Finanzas adelantó que convocará a todos los ministros del gabinete para comunicarles las nuevas reglas de austeridad que deberán aplicar en sus instituciones.

“Vamos a tener una reunión con todos los ministros para que entiendan perfectamente cuál es el margen financiero que cada entidad va a tener. Dado el nivel de deuda acumulada, vamos a tener —no quiero que suene tan fuerte— una economía de guerra para la parte fiscal”, afirmó.

La expresión utilizada por el ministro refleja la magnitud del ajuste que se prepara dentro del aparato estatal, en un contexto en el que las recaudaciones tributarias están desacelerándose e incluso registran caídas nominales en los últimos meses.

UN EXTRAÑO CONTRASTE: LA ECONOMÍA «CRECE», PERO EL FISCO “SE DEBILITA”

Valdovinos reconoció una paradoja en la situación actual: mientras la economía paraguaya mantiene un buen desempeño, las cuentas fiscales atraviesan un momento delicado. “Al país le va bien, al fisco no tanto. Eso es raro, pero es lo que está ocurriendo”, sostuvo.

Durante el primer año de gestión del actual Gobierno, explicó, las recaudaciones crecieron cerca de 20% interanual, lo que permitió una mayor disponibilidad de recursos. Sin embargo, en el segundo año ese ritmo se redujo a aproximadamente 9%, y actualmente incluso se registran descensos nominales en los ingresos tributarios.

Ante este escenario, el ministro fue claro: el Estado deberá “ajustarse el cinturón” para evitar gastar más de lo que realmente ingresa.

AJUSTES EN TODOS LOS MINISTERIOS

El plan que el Ministerio de Economía presentará al gabinete implicará límites estrictos de gasto mensual para cada cartera, independientemente de lo que establezca el Presupuesto General de la Nación.

Según explicó Valdovinos, el presupuesto fue elaborado bajo la premisa de que las recaudaciones crecerían alrededor de 8% este año, pero la realidad es distinta. “El presupuesto supone que vamos a recaudar más, pero en este momento estamos recaudando menos. Entonces todos vamos a tener que ajustarnos para llegar a fin de año”, advirtió.

Esto significa que la ejecución presupuestaria no podrá seguir el ritmo previsto originalmente, ya que los ingresos del Estado están por debajo de las estimaciones.

MENOS RECURSOS TAMBIÉN DESDE ITAIPÚ Y YACYRETÁ

El ministro agregó que el problema no se limita a la recaudación tributaria, que depende de la gestión del director de ingresos tributarios, Óscar Orué. También están cayendo los recursos provenientes de las binacionales Itaipú y Yacyretá, debido a dos factores: el mayor consumo interno de energía y el tipo de cambio más bajo que el previsto en el presupuesto.

Al tratarse de ingresos en dólares, la depreciación del dólar frente al guaraní reduce el monto final disponible para el fisco. “El tipo de cambio está más bajo de lo previsto en el presupuesto, entonces esos ingresos convertidos a guaraníes terminan siendo menores”, explicó.

SECTORES “BLINDADOS” FRENTE AL AJUSTE

Pese al ajuste generalizado, Valdovinos aseguró que algunos sectores serán protegidos y no sufrirán recortes significativos. Entre las áreas consideradas prioritarias mencionó: Salud, Educación, Seguridad, Programas sociales. Entre estos últimos citó iniciativas como el programa Hambre Cero y los pagos a adultos mayores, además del abastecimiento de medicamentos.

No obstante, incluso dentro de esos sectores se pedirá mayor racionalidad en el gasto. “Eso no significa que puedan hacer lo que quieran. Van a tener que pensar bien qué compras o proyectos pueden esperar”, advirtió.

PLAN PARA PAGAR DEUDAS A PROVEEDORES

Otro de los anuncios realizados por el ministro es la presentación de un plan de pagos para saldar las deudas acumuladas con proveedores del Estado, particularmente en los sectores de obras públicas y farmacéutico.

Valdovinos aseguró que el Gobierno no pretende desconocer esas obligaciones y que se buscará cumplir con ellas respetando la ley de responsabilidad fiscal. “Vamos a presentar esta semana un plan para compensar las deudas acumuladas. No queremos dejar como una herencia al próximo gobierno. No negamos que existen ni vamos a esconderlas bajo la alfombra”, afirmó.

DEFENSA DE LA REFORMA DE LA CAJA FISCAL

En el plano legislativo, el ministro también defendió la versión de la reforma de la Caja Fiscal aprobada por la Cámara de Diputados de Paraguay. Según explicó, esa versión es la más cercana al proyecto original enviado por el Poder Ejecutivo, mientras que la aprobada por el Senado de Paraguay implicaría mantener prácticamente el “statu quo” durante cinco años. “Los cálculos actuariales muestran claramente que la versión de Diputados es la más parecida a la que presentó el Ejecutivo”, sostuvo.

DESPEJA RUMORES DE RENUNCIA

Consultado sobre los rumores que circulan sobre una eventual salida del cargo, Valdovinos dejó entrever que no tiene intención de renunciar en medio de la implementación del plan de ajuste fiscal.

Incluso respondió con ironía a las versiones sobre su posible salida. “Recién fue elegido el presidente de Cerro Porteño, así que voy a tener que esperar un poco más”, dijo en tono jocoso.

Más allá de la broma, el ministro afirmó que no tendría sentido impulsar un plan de ajuste que demandará varios meses de ejecución si estuviera pensando en abandonar el cargo. “No sería coherente presentar un plan de ajuste y luego irme”, concluyó.

 

Salir de la versión móvil