FEPRINCO llama a convertir el crecimiento económico en bienestar real y advierte sobre deudas estructurales del Estado

En su mensaje de fin de año este martes, el presidente de la Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (FEPRINCO), Enrique Duarte, hizo un balance del momento económico del país, reconoció avances importantes, pero lanzó una advertencia clara: el crecimiento macroeconómico no alcanza si no se traduce en mejores condiciones de vida para la población.

FEPRINCO llama a convertir el crecimiento económico en bienestar real y advierte sobre deudas estructurales del Estado

Duarte señaló que Paraguay cerró el año con un desempeño macroeconómico positivo, marcado por crecimiento sostenido, estabilidad y reconocimiento internacional. Destacó el rol de la producción, la industria, el comercio y los servicios, sectores que —dijo— sostuvieron la actividad, generaron empleo formal, incorporaron inversión e innovación y mantuvieron el dinamismo incluso en contextos difíciles.

No obstante, subrayó que el verdadero desafío es transformar esos números en desarrollo real, con más productividad, empleo de calidad y servicios públicos que acompañen la competitividad del país.

INSTITUCIONES FUERTES Y CONFIANZA, CLAVES PARA EL DESARROLLO

Uno de los puntos centrales del discurso fue la necesidad de fortalecer la institucionalidad. Para Duarte, sin previsibilidad, confianza y reglas claras no hay desarrollo sostenible. Remarcó que una democracia se fortalece cuando el Estado responde con eficacia en áreas básicas como salud, educación, seguridad y transporte, y cuando se respetan sin ambigüedades las libertades individuales, la propiedad privada y los contratos.

En ese contexto, advirtió que Paraguay arrastra problemas estructurales conocidos y postergados durante años, y que seguir demorando las reformas solo encarece las soluciones y profundiza los impactos negativos sobre la economía y la cohesión social.

“El país necesita pasar de las intenciones a la acción”, afirmó, reclamando liderazgo, consensos amplios y una ejecución decidida de las políticas públicas.

CADENA DE PAGOS Y CUENTAS PÚBLICAS, UNA ALERTA DIRECTA

Duarte puso especial énfasis en el funcionamiento de la cadena de pagos del Estado, uno de los temas que más preocupa al sector productivo. Señaló que cuando el Estado no cumple con sus obligaciones en tiempo y forma, se paralizan proyectos, se pierden empleos, se debilita a proveedores y se daña la reputación del país.

 

“La previsibilidad fiscal no se mide solo por normas, sino por conductas”, sostuvo, insistiendo en la necesidad de planificación, cronogramas claros y cumplimiento efectivo.

También advirtió sobre la presión creciente del gasto público, la rigidez presupuestaria y los compromisos previsionales, que limitan la capacidad del Estado para invertir en infraestructura, educación, salud y competitividad.

MODERNIZAR EL ESTADO Y REDUCIR LA BUROCRACIA

Otro eje fuerte del mensaje fue la modernización del Estado, que Duarte calificó como una deuda central. Criticó la burocracia, los procesos fragmentados y la falta de digitalización, factores que encarecen la actividad económica, generan discrecionalidad y desalientan la formalización.

Reclamó además que las políticas públicas y las reformas regulatorias se construyan con diálogo y participación temprana, advirtiendo que las decisiones sin consenso generan incertidumbre y costos que terminan afectando a toda la sociedad.

SALUD, IPS E INFORMALIDAD

El titular de FEPRINCO alertó sobre el impacto directo que tiene el mal funcionamiento del IPS en la productividad laboral. Mencionó demoras, falta de insumos, sistemas obsoletos y pérdida de confianza, problemas que generan costos ocultos tanto para empresas como para trabajadores.

Reclamó una modernización integral del sistema, una mejor gestión y transparencia, y advirtió que la sostenibilidad del fondo previsional del IPS es uno de los grandes desafíos estructurales del país.

En cuanto a la informalidad, el contrabando y las prácticas ilegales, fue categórico: son un flagelo que distorsiona precios, castiga a quienes cumplen la ley, pone en riesgo la salud pública y debilita al Estado. Valoró los avances en recaudación impulsados por la DNIT, pero insistió en que la lucha contra la informalidad requiere coordinación, controles efectivos y respaldo político a las instituciones.

UN LLAMADO A LA UNIDAD Y AL TRABAJO CONJUNTO

Hacia el final, Duarte reafirmó el compromiso de FEPRINCO de recuperar su rol de articulación y vocería del sector empresarial, reconociendo que ese espacio se debilitó con el tiempo. Señaló que la renovación institucional apunta a reconstruirlo con unidad, propuestas técnicas y una presencia responsable.

“Paraguay tiene condiciones excepcionales para avanzar”, afirmó, citando la estabilidad, los recursos, la ubicación estratégica y la cultura de trabajo. Pero advirtió que convertir esas ventajas en bienestar general depende de decisiones correctas, instituciones sólidas y la capacidad de trabajar juntos.

El mensaje cerró con un llamado a la acción y a la unidad para construir un país con gestión moderna, reglas claras y un desarrollo que combine crecimiento económico con calidad de vida.

 

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