La ceremonia se realizó en la zona de obras y reunió a autoridades de ambos márgenes, gobernadores, parlamentarios y miembros del Consejo de Administración. Entre las figuras destacadas estuvo el gobernador electo de Corrientes, Juan Pablo Valdés, lo que reforzó el carácter binacional de la iniciativa.
Durante su discurso, Alliana subrayó que la reactivación de Aña Cuá “vuelve a encender un sueño largamente esperado” y anunció que la construcción generará 1.000 empleos directos, distribuidos equitativamente entre trabajadores paraguayos y argentinos.

El vicepresidente recordó que la ampliación permitirá sumar más de 270 megavatios de energía limpia al sistema, lo que representa un crecimiento del 10% en la capacidad de Yacyretá. Señaló además que este incremento se traducirá en 53 millones de dólares adicionales por año, recursos que impulsarán nuevas oportunidades de desarrollo.
Alliana destacó también el papel decisivo del presidente Santiago Peña, quien semanas atrás realizó gestiones ante directivos del grupo Webuild en Italia —empresa integrante del consorcio Aña Cuá WRT, junto con Rovella Carranza y Tecnoedil— para destrabar los obstáculos que impedían la continuidad del proyecto.
Tanto el director paraguayo de Yacyretá como su par argentino, Alfonso Peña, coincidieron en que la reanudación de los trabajos constituye un hito histórico para la región. Afirmaron que la obra no solo fortalecerá la matriz energética, sino que tendrá un impacto directo en las comunidades aledañas mediante nuevos empleos y actividades económicas.
Finalmente, el presidente de la ANDE, Félix Sosa, recordó que la demanda eléctrica en Paraguay creció un 18% el año pasado y advirtió que, hacia 2043, el país necesitará cerca de 11.000 megavatios adicionales. Por ello, insistió en la importancia de continuar apostando por la generación renovable y la expansión de la infraestructura energética.