Uno de los puntos más críticos señalados por Cristaldo a la RCC Radio es la ruptura entre los precios internacionales de referencia y la realidad local. Históricamente, el mercado paraguayo se movía en sintonía con la Bolsa de Chicago; sin embargo, ese mecanismo se ha «desacoplado». «Hoy ya no es solo la fuerza de la demanda la que determina el precio, es la geopolítica», afirmó Cristaldo.
Explicó que, incluso cuando Chicago muestra tendencias al alza, el mercado paraguayo no siempre acompaña esa subida e incluso llega a bajar debido a la incertidumbre global. Esta situación obliga al productor a ser extremadamente cauteloso: «Se puede perder un trabajo de cinco meses en media hora de mala negociación», advirtió el titular de la UGP.
EL FACTOR LOGÍSTICA Y EL ENCARECIMIENTO DE INSUMOS
La guerra no solo afecta los precios de venta, sino que golpea directamente la estructura de costos a través de la logística. La escasez de petróleo y el aumento de los combustibles generan un efecto dominó que encarece todo el sistema de distribución.
En cuanto a los insumos para la próxima siembra de septiembre, Cristaldo trajo un matiz de alivio mezclado con preocupación:
Fertilizantes: Se espera que la oferta cubra las necesidades, pero a un precio «todavía desconocido» y sensiblemente superior al del año pasado.
Defensivos agrícolas: Se prevén subas importantes para este mes si no se estabiliza la situación logística.
Combustibles: El incremento ya es una realidad que se proyecta sostenible en el tiempo, elevando el piso de inversión necesario para producir.
EL «EFECTO PINZA»: COSTOS ALTOS, PRECIOS BAJOS Y DÓLAR DÉBIL
Para el ingeniero, el sector está sufriendo un «efecto pinza». Mientras los costos de producción suben, el valor del dólar frente al guaraní ha mostrado una tendencia a la baja que castiga al exportador.
Cristaldo fue crítico con el papel del Banco Central del Paraguay (BCP). Señaló que la institución interviene rápidamente para frenar picos cuando el dólar sube, pero no muestra la misma proactividad cuando la moneda cae profundamente. Esta falta de equilibrio dificulta la elaboración de presupuestos, ya que el productor recibe menos guaraníes por sus dólares de exportación, mientras sus costos internos siguen disparándose.
EL CAMPO COMO MOTOR DE LA ECONOMÍA NACIONAL
Finalmente, el presidente de la UGP recordó que la salud de la economía paraguaya depende intrínsecamente de lo que ocurra en las fincas. Un escenario de márgenes estrechos o pérdidas pone en riesgo el desempeño general del país.
«Lo único que nos queda es que el tiempo nos acompañe y que hagamos bien nuestra tarea», concluyó, dejando claro que, ante la volatilidad externa, la eficiencia técnica y la prudencia financiera serán las únicas tablas de salvación para el productor paraguayo en esta campaña.













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